domingo, 24 de junio de 2012

GUERREROS CONTRA LA POLUCIÓN MEDIÁTICA

La batalla cultural se da en todos los territorios y por todos los Medios.

Es bueno reconocer que cuando uno se aleja de la Ciudad de Buenos Aires los grandes multimedios van perdiendo poder de fuego y la contaminación virtual se relativiza.

En la última semana el tipo que esto escribe, pudo recorrer tres provincias: La Pampa, Río Negro y Chubut. Allí la política y la comunicación están (más) libres de la polución mediática de origen porteño.

Walter Cortés es dirigente sindical del sindicato de Comercio. Micki Ruffa es un animador, que tras una figura de lograda ambivalencia, esconde un padre ejemplar y un profundo observador de la realidad. Los dos hacen televisión en San Carlos de Bariloche.

Walter tiene un programa político los domingos entre las 10 y las 12 de la noche: Con Voz y Voto. Micki va todos los días a la tarde en el magazine Mas Vale Tarde que Nunca.
Sin expresarlo explícitamente, son dos guerreros de la batalla cultural que tiene en los Medios su escenario central. No copian los formatos que se ven en las pantallas mal llamadas nacionales.

Con un promedio de más de 350 llamados telefónicos, Cortés domina la noche del domingo. 

Para él Lanata no es competencia. Micki es un personaje popular reconocido por los barilochenses. Ambos, con sus particularidades, abren la pantalla a la realidad de la comarca andina. Y ganan en audiencia, con una apuesta a los contenidos propios. Muestran a la gente e interpelan la realidad desde la localía.

Mientras en Buenos Aires todos corren tras el rating imaginario que a favor de la pauta publicitaria construye Ibope, en las provincias ganan los que apuestan a los contenidos propios.

Cortés, es capaz de lograr una interpelación pública al intendente de la ciudad. Más de un centenar de preguntas enviadas por los televidentes, trasladadas sin filtro, se pueden convertir en la mejor forma de conocer las ideas que orientan la gestión cuando no la propia gestión. El gas, la luz, los semáforos, el basurero, la recolección de residuos, los aprontes para la temporada turística que se viene, los amigos y los parientes del intendente en la gestión, los apoyos, las críticas, la relación con el gobierno nacional y el provincial. Un ejemplo de libertad de expresión y derecho a la información que gana en audiencia precisamente porque evita los operativos de prensa habitualmente utilizados por los voceros de la corporación mediática. 

Los dos programas demuestran que se puede hacer periodismo comprometido, con libertad y creatividad.

En La Pampa el diario que define la agenda es La Arena, un legendario medio de origen socialista que no se vendió a los monopolios y que introduce una discusión político-social-cultural y económica relegando a segundo plano los multimedios “nacionales”. En Chubut, los diarios más importantes son de familias locales. Fenómenos de resistencia a la concentración que, aunque puedan estar al servicio de sus propios intereses económicos, lo hacen desde su pertenencia a la región.

Saber de Rio Negro sin Soria ni radicales, Chubut sin Das Neves o como incide la declinación de sus viejos caudillos en la política pampeana sería un aporte al proyecto nacional, que todos los argentinos agradecerían.

Este breve pantallazo permite aventurar que  más temprano que tarde la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual alumbrará una verdadera identidad nacional.

La política no se verá reducida a cuatro o cinco nombres. El desarrollo de los proyectos y las líneas estratégicas de cada provincia y región argentina serán un aporte estratégico a la historia y la cultura nacional.

Una televisión federal será un aporte a la cultura y un bálsamo  a la salud mental que hoy desconocemos.

Bonus track. ¿Cuánto tardarán los periodistas independientes en desprenderse del manijazo editorial que intenta frenar el anticíclico Plan Nacional de Viviendas? ¿Cuánto tardarán en denunciar el robo o el manejo comercial que las empresas privadas hicieron de los fondos  mientras rigió el sistema de jubilación privada?

 
Néstor Piccone        

18/06/2012

domingo, 10 de junio de 2012

LA MENOS MARAVILLOSA MÚSICA

 “Se viene la debacle, con el dólar se viene la debacle…”
El chofer del colectivo, callado, con un gorro de lana; al tiempo que remonta la calle Triunvirato en esta increíble doble mano reinventada por Mauricio, ordena el pago por tarjeta  o con monedas luciendo un hábil manejo del lenguaje de señas. De repente reconoce a una vecina que, superabrigada, sube y ni lo saluda. Finalmente el duelo de miradas logra el acuerdo, se saludan con sonrisas y comienza la charla. Tres o cuatro asientos más atrás el tipo que esto suscribe vanamente intenta leer un libro recién comprado, hasta que llegan a sus oídos la menos maravillosa música que es la voz supermediatizada de la gente del pueblo. La noche anterior el tipo había cruzado la Plaza de Mayo en medio del ruido cacerocheto, y a ojímetro vio no más de 1500 personas. Pero la conversa del chofer y la vecina es de otra clase.
En menos de dos paradas, casi a dúo, desgranan una agenda de la semana que el tipo  todavía no había llegado a reconocer:
“-Con el dólar se viene la debacle y se va a tener que ir en algo más pesado que un helicóptero…
-además ellos dicen una cosa y hacen otra, cambiar los dólares a pesos y encima el ministro ese se enoja si le preguntan por sus ahorros…
-ese es un maleducado…
-yo también hago lo que quiero con mi plata…
-ahora quieren despenalizar la droga…
-yo veo a los pibes desde acá desde el colectivo y ya andan dados vuelta, te imaginás cuando despenalicen…
-lo que pasa que la droga mueve mucha plata y en eso hay gente de arriba que está en la joda. Decíme si no sería más fácil cerrar las pistas de aterrizaje que hay cerca de las fronteras  y listo…
-no entra más droga y se termina…
- pero Ella necesita jóvenes drogados y sin estudio así después van y la votan…
- y la máxima es esa por la que autorizan a los pibes de cualquier edad a cambiarse el sexo sin autorización de los padres.
-lo que estamos viviendo es una degeneración…”
La batalla cultural. Cristina reconoce y denuncia que se está librando una batalla cultural, con el dólar, con la pesificación, con todo. Asimilando la mediatización de la sociedad, la presidenta aprovecha el convite de Víctor Hugo Morales para alentar la pesificación. Promete cambiar sus dólares a pesos y lo pone en fila y con bonete al ex-ministro (el mismo de la vecina del bondi) para que haga lo mismo.
Sale Reposo entra una mujer. Alejandra Gils Carbó, a la Procuración. Y Cristina reafirma una vez más que hay dos sectores en pugna: los grandes grupos económicos y el pueblo. Y en esa definición se inscribe esta postulación.
Cada semana los ejemplos nos permiten definir que los Medios no son inocuos, y que no son solo Medios. La Comunicación está hegemonizada por  un dispositivo político, económico, cultural, transnacional. Y un detalle más: los periodistas, voz e imagen de los Medios, son (somos) todos de clase media. Esa ya es una definición ideológica. Transmiten (transmitimos)  valores casi sin hablar. Dan (damos) por sentado cosas que muchos ni conocen.
Cristina sabe de qué se trata. Por eso banca que el 7 de diciembre se avance un poco más en el proceso de desmonopolización. Con una crisis mundial que aprieta porque hay países importantes que no pueden comprar, Argentina resiste desde fines de 2008, intentando mantener el recuperado estándar de vida de una clase media que en 2001 había perdido casi todo y a través de- trabajo para todos -apuesta a la inclusión más universal posible.  Unos callan a propósito el peso de la crisis capitalista. Pero la batalla cultural, está en todos lados: en la casa, en la familia, en la escuela, en la facultad, en el transporte  taxis, trenes, subtes y colectivos. Nadie puede hacerse el distraído ni dejar de capacitarse para salir a la cancha.

BONUS TRACK: Mañana vuelve Marcelo, entre 3 y 4 millones de argentinos lo esperan. El grupo tiembla por que ya perdió un semestre y sin Tinelli el rating se complica. Además el 7 de diciembre Clarín deberá elegir si deja el 13 o no. ¡Chau! ¡Chau! ¡ Chaauuu!
 
 
Néstor Piccone

10/06/2012

miércoles, 6 de junio de 2012

DE NORMA PENJEREK A JOSE OTTAVIS

En el mes de mayo de 1962 desaparecía la adolescente Norma Mirta Penjerek. A los pocos días, la aparición de un cuerpo irreconocible sirvió para cerrar (?) un caso policial que los Medios menearon durante mucho tiempo.

El tipo que esto suscribe (quien por entonces tenía 9 años) guardó en su memoria aquel resonante caso. Hace pocos días, en Policiales de Clarín, apareció una nota firmada por Héctor Gambini quien en dos páginas develaba algunos interrogantes que atravesaron 50 años de historia. Para la investigación de Gambini, el secuestro habría tenido que ver con la cobertura política a la familia Penjerek por parte del gobierno israelí. El padre de la adolescente sería un agente de los servicios quien luego de participar (por esos días) en la captura clandestina de Adolf Eichmann habría simulado el secuestro de su hija previendo una venganza de grupos nazis. Norma Penjerek habría vivido hasta su muerte en un kibutz israelí.

Leyendo el texto tuve ganas de creerle a Clarín. Aunque el relato sería útil para clausurar un interrogante surgido en la temprana infancia debo admitir que en la actual situación me cuesta mucho confiar en algo que aparece en el diario.

En la semana que incluye el día del periodista, no está demás analizar el índice de credibilidad, uno de los parámetros con los que se puede medir el estado de situación de la batalla cultural.

En el 2001, la credibilidad de los políticos, gremialistas y funcionarios tocó su piso. Los Medios, también sufrieron un duro golpe: murales callejeros definían que “nos mean y los Medios dicen que está lloviendo”. Kirchner era gobernador y Cristina estaba lejos de la presidencia pero la gente comenzaba a condenar las mentiras mediáticas, los operativos de prensa. La Ley de Medios era el sueño de unos pocos, pero retrospectivamente podemos incluir aquellos días como un avance popular en la toma de conciencia que en el año 2009 coronaría con la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

El gobernante tiene una ventaja con respecto a los Medios, está en condiciones de representar con hechos las demandas de la gente y eso viene sucediendo (con sus más y con sus menos) desde mayo de 2003.

Pero la batalla se da todos los días y los Medios, que para existir no dependen de los votos de la gente ni necesitan trasladar al Parlamento sus políticas, están dispuestos a violar todas las normas vigentes. Desde robar y tergiversar información de un teléfono, como sucedió con José Ottavis, hasta desconocer la Ley de Medios. De titular que Rodríguez Larreta fue agredido por La Cámpora; (cuando la nota de Clarín contradice su propio título) a impulsar una devaluación. Lo mismo sucede con la violencia lanzada contra el programa 6,7,8; el periodista Lucas Martínez, junto al camarógrafo Sergio Loguzzo y el productor Ezequiel Schneider, fueron golpeados mientras intentaban cubrir los neocacerolazos. Ninguno de estos hechos deberían tratarse con liviandad; no se puede naturalizar la violencia física contra los periodistas, ni contra nadie.

Por suerte la democracia tiene otras formas participativas: elecciones, movilizaciones y también actos de gobierno como la recuperación de YPF, Aerolíneas, Aguas, desendeudamiento, que incluyen a la ciudadanía en el camino de la soberanía económica. O la Ley de Medios que la mete de lleno en el camino de la independencia cultural. Todos hechos que aumentan el índice de credibilidad de la política.

La prensa que se aleja del periodismo pierde frente a la política y la participación popular y esto no parece ser una expresión de deseos en la Argentina contemporánea. Ojalá el día del periodista de 2012 sirva para avanzar en la recuperación de la libertad de expresión y el derecho a la información. Y podamos volver a leer policiales con alguna esperanza de acercarnos a la verdad.

BONUS TRAK. Página 12 cumplió 25 años. Cuánto de lo que pensamos muchos militantes tendrá que ver con lo que alguna vez leímos en ese diario; seguramente mucho. Un nombre une los 25 años de gremialismo en Página: Fernando Tato Dondero, en él un homenaje a todos los trabajadores de prensa y a la integridad gremial.








Néstor Piccone

03/06/2012

martes, 29 de mayo de 2012

LA FOTO DEL MARTÍN FIERRO

La televisión argentina siempre le dio valor nacional a los canales porteños.

En el año 51, Perón puso al aire el Canal 7 desde una política pública de comunicación estatal que incluyó la agencia de noticias Télam y hasta una Ley de comunicación. Tras el golpe de Estado, intitulado Revolución Libertadora (?), en los años 60,  el modelo de cadenas de EEUU copó el mapa comunicacional argentino definiendo de una vez  (y está por verse si para siempre) que Buenos Aires impusiera a todos los televidentes argentinos los noticieros, las novelas, el humor, un modelo de vida hecho en el puerto.

Fueron el 13, el 11 y el 9 las cabeceras nacionales de esas cadenas, ya que legalmente son canales de la ciudad de Buenos Aires. Conviene de paso aclarar que el 13 no es de Clarín ni Telefé de Telefónica, y el 9 no es del mexicano González; son licencias con fecha de vencimiento, que se adjudicaron por 10 años en el proceso de privatización menemista, prorrogadas por 10 años más en el 2005.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual promulgada por Cristina  Fernández de Kirchner, además de cortar con la creciente monopolización de medios vino a ordenar este mapa;  y el fallo de la Corte Suprema de Justicia, poniendo fecha tope al proceso de adecuación a la Ley, ayuda a redoblar el paso para redefinir este modelo cuasi monopólico.

La 42 entrega de los Premios Martín Fierro es una foto que además de poner en foco la hegemonía del 11 y el 13 sirve para observar el estado de situación de la batalla cultural.

El Grupo Magnetto, que este año ganó la difusión de la entrega de premios, mostró al aire sus debilidades y fortalezas.

Lo más notable fue la presencia de Marcelo Tinelli, dominador absoluto de los rating televisivos. Sin la presencia de esta figura el Grupo no tendría mucho para mostrar. Tinelli no solo abona medio año de pantalla sino que también con sus subproductos cubre tardes y noches enteras de la programación de todo el año.

Los Martín Fierro estuvieron en línea con la tarea que el Grupo realiza para imponer sus programas: a quien le pide el programa de Tinelli, Clarín  le exige la compra de un combo que incluye sus programas de noticias, o sea la línea editorial completa, a la que ahora se suma su nueva adquisición: Jorge Lanata.

Los discursos de periodistas y conductores mostraron la disciplina que el Grupo exige. Como soldaditos repitieron el slogan que intentan imponer: queremos preguntar.

Por suerte Reynaldo Sietecase pudo expresar la diferencia. Reconoció que es difícil hacer periodismo en radio y televisión en estos tiempos y  exhortó a sus colegas a  buscar respuestas no solo en la conducción política del gobierno sino investigar también sobre el poder económico y les aconsejó a  no mimetizarse con  los grupos que los contratan.

La foto de los Martín Fierro, más allá de las intenciones de APTRA, de Clarín y Telefé muestra los puntos de fractura. No todos repiten el discurso de los sectores hegemónicos. Y habría que preguntarse qué sería del Grupo Clarín sin Tinelli.
La foto desnuda otro de los distintos ámbitos donde se despliega la batalla cultural, la batalla por las ideas: Clarín es la expresión de un planteo político, económico y cultural que se impone como discurso dominante ya que  más del 60 por ciento de los argentinos que quieren ver televisión tienen que abonarse al cable concentrado por el Grupo.

La foto muestra que Clarín no es un medio sino un dispositivo político-económico-mediático. Juega a la prensa mientras conduce intereses económicos transnacionales y además juega en política con distintos partidos políticos.

Clarín siempre hace demostraciones de poder. Como sé vio en la noche del Martín Fierro manipulando premios como el de Gasalla y El Puntero- para quedarse con el brillo que da el cierre del programa.

Y como la vida (virtual) es casi un concurso permanente, a la hora de los premios algunos como Gasalla, Julio Chavez, Lito Cruz, Leticia Brédice, JJ: Campanella, Mercedes Morán, Jorgelina Aruzzi, Omar Cerasuolo, Marío O´Donell, Sietecase, Matías Martín o el mismo Tinelli logran el reconocimiento de Fierro por su capacidad de trabajo y/o talento.


Néstor Piccone

domingo, 27 de mayo de 2012

LA LEY DE MEDIOS Y EL DOLAR

Con una presidenta asumiendo día a día con más fuerza el liderazgo del proyecto nacional y popular (pero avisando que nadie es eterno), la Corte Suprema de Justicia, por unanimidad, movió una pieza clave en el tablero de la aplicación de la Ley de Medios.

La palabra de la presidenta Cristina Fernández resulta cada vez más esperada. Y el 25 de mayo en Bariloche hizo honor a esa expectativa. Habló de los temas de la semana pero sin abandonar la perspectiva histórica: el dólar y los agoreros de siempre; Angola y la lucha por la independencia reivindicando a negros, mulatos y pueblos originarios. Recordó para propios y extraños cuales son las ideas que la sostienen y por dónde va la cosa. Explicó de qué se trata vivir con lo nuestro.

Juan Manuel Abal Medina defendió la necesidad de la Ley de Medios para enfrentar las mentiras diarias de los Medios.

Clarín, la Nación y Perfil volvieron con la agenda con la que intentan demoler el poder acumulado en los últimos años por el campo popular de la mano de Néstor y Cristina Kirchner. Boudou y el dólar blue están en la cima de esa tabla. Lanata brilla en un cielo sin estrellas con 20 puntos de rating apoyado por el aparato de Clarín. Y ya se viene Tinelli, mientras Telefé domina con la ficción. Boca avanza en todas las canchas, mientra River duda.  Y la nave va...meciéndose en las turbulentas aguas de la batalla cultural.

La desmonopolización no es un hecho legal. La acción de desmonopolización no es tarea de una sola persona, ni institución. No es responsabilidad de un solo actor. Nada nos garantiza que los espacios que se abren serán ocupados por una multiplicidad de nuevas voces.

Como bien apuntó la Corte Suprema, a Clarín poco le importa la libertad de expresión, lo que no quiere  es perder el negocio que implican los abonados al cable que concentra en todo el país. Ese es el fondo de sus presentaciones. Más de la mitad de los argentinos que quieren ver televisión dependen de los cables que maneja el Grupo.

Por otro lado las organizaciones sociales, sindicales, de pueblos originarios, microempresas, cooperativas y comunitarias que bregan por entrar a las grandes ligas de la comunicación tienen dificultades organizativas, de persona jurídica y hasta de concepción para romper culturalmente la concentración.

La Corte Suprema fijó el 7 de diciembre de 2012 como último plazo para que Clarín presente su plan de adecuación a la Ley. En paralelo los demás Grupos deberán hacer lo mismo; por su parte el Estado debe trabajar con hipótesis reales sobre la construcción del nuevo mapa de medios y las provincias, los municipios, las universidades, las microempresas, los sindicatos deberán construir las alianzas necesarias para ocupar el espacio. No será una tarea fácil. Es una batalla  (cultural) y aunque el tiro de la Corte fue certero nadie debería dormirse en los laureles.

El mundo enfrenta una de las crisis económicas más profundas. El gobierno de Cristina, en 2008 como lo hace hoy, supo enfrentar la caída financiera a escala universal con una batería de medidas a favor de mantener el trabajo y la producción nacional. No es el camino elegido por los líderes neoliberales que encabezan Merkel y Obama, ellos siguen imponiendo el dogma neoliberal que se comió millones de puestos de trabajo en la era Menem-De la Rúa. Exigen ajuste interno a los países como Italia, España o Grecia mientras protegen su economía cerrando sus fronteras económicas. Aunque Argentina no está en esa agenda, los gurúes criollos siguen promoviendo  planes de ajuste, dólar libre y  apertura económica. Funcionales al régimen internacional, los periodistas del Grupo CNP trabajan consciente o inconscientemente para lograr ese objetivo. Por eso exageran una corrida cambiaria y azuzan a la gente con el dólar.

La aplicación de la Ley de Medios no termina con las mentiras, pero si logramos que las voces se multipliquen, que la agenda mediática incluya a todas las provincias, que la página internacional vuelva a informarnos de lo que pasa en el mundo, estaremos contribuyendo a que un pequeño porcentaje de argentinos que corre tras el dólar no se lleve puesto a millones de argentinos que nunca vieron ni verán un dólar.


Néstor Piccone

lunes, 21 de mayo de 2012

LANATA EN EL ÚLTIMO PELDAñO

Un día de aquellos que vieron amanecer la Ley de Medios, Ernesto Tenenbaum por Radio Mitre, consideraba como uno de los puntos negativos del Proyecto aquel que impedía la consolidación de cadenas nacionales.

Ernesto sostenía que con la ruptura de las cadenas mediáticas (un eufemismo que esconde la imposición porteña de contenidos) el crimen de María Soledad en Catamarca nunca se hubiera esclarecido (?). El argumento parecía creíble, si un conflicto no se nacionaliza, es muy difícil que alcance alguna resolución. Polarizando comunicación con política, Tenembaum introducía un eje falso para mellar la posibilidad de aprobación de la Ley.

Pero Ernesto no decía que, si los intereses de los grandes medios centralizados y hegemónicos se ve atacado por la información de una provincia, la cadena nacional privada no se pone en marcha. La lógica y la historia demuestran que los Medios hegemónicos deciden instalar sus cámaras, periodistas y micrófonos -en una provincia- sólo si el tema sirve para esmerilar a la política.

Con la posibilidad de reelección de Carlos Rovira para la gobernación de Misiones, los Medios se instalaron en Posadas y nacionalizaron lo que para ellos sigue siendo un conflicto: la continuidad de políticas públicas atadas a los intereses populares y además la posibilidad de que ese tema se instale nacionalmente. Con Rovira, los grandes grupos económicos que pujan por recuperar el control del Estado, le dieron una paliza a la democracia e instalaron de una vez y por un tiempo que en la Argentina nadie puede ser re-reelecto. Hoy, en Misiones Rovira es uno de los políticos más influyentes y sus propuestas inciden favorablemente en el desarrollo misionero. Pero para los Medios ese no es un tema.

Los medios no discuten políticas, convierten los temas en polémica.

Por estos días cuando Pedro Blaquier, es convocado a la justicia por su involucramiento en crímenes de lesa humanidad, las cadenas de Medios (que bien defiende Tenenbaum) no trasladan a Jujuy, ni un periodista para cubrir los secuestros y asesinatos del Ingenio Ledesma. No es un tema, y la negación del mismo es la política mediática.

Un domingo, de hace no más una decena de años; el periodista Martín Caparrós, integrante del equipo que conducía Jorge Lanata, me alentó a que si su jefe me daba micrófono aprovechara a denunciar a los grupos económicos, ya que según Caparrós el “gordo nunca quiere tocar esos temas”. Lanata denuncia la política no a los grupos económicos concentrados, sostenía Caparrós. En aquel momento, 1999, Lanata aparecía como un periodista militante y progresista. Quien esto suscribe nunca adhirió a esa visión, Lanata fue y será un lúcido publicista que sabe para donde va la política y como buen liberal se acomoda al lado del poder real.

Por estos días los grupos económicos concentrados y sus voceros mediáticos descubren que están en problemas. Los políticos que suscribían sus posiciones, ya sea porque perdieron representatividad medida en votos, por desgaste o porque algunos se avivaron que seguir la línea temática de la tapa de Clarín no siempre suma, dejaron de ser los chirolitas de Magnetto.

Es así que en las últimas semanas asistimos a una diversificación de voces en los medios que ya no surgen de la política. Son los propios periodistas del régimen los que se constituyen en amplificadores. Sin demasiada imaginación, Lanata, que pretende liderar el lugar que ocupaban Lilita y Duhalde, copiando poses popularizadas por Tato Bores intenta remedar las luchas por la democratización de los medios de las que participaban cientos de organizaciones populares poniendo en la pantalla a un grupo de periodistas a pedir… conferencias de prensa!!!

Una idea que trabaja Proyecto Copla habla de que no hay comunicación sin política ni política sin comunicación.

Los periodistas del sistema (de medios concentrados) confunden temas con política. Pero con los últimos acontecimientos acaban de subir al último peldaño de la espectacularización de la noticia, no informan ni comentan, son los nuevos startsystem. Un lugar de donde (como del ridículo) es muy difícil volver.

IN MEMORIAM Caloi murió trabajando en Clarín sin vender sus personajes al Grupo. Una lección para propios y extraños.


Néstor Piccone

20/05/2012

viernes, 18 de mayo de 2012

LEYES QUE EMPODERAN

Para  los Medios del sistema monopólico, el tema de la semana es la carrera sucesoria de Cristina; para los otros: las revolucionarias reformas legislativas y la unanimidad política a la hora de votarlas.

El quiebre entre la realidad virtual y la vida comienza a ser cada vez más pronunciado.

La agenda de la gente, seguramente, incorporará  temas de un lado y de otro pero terminarán pesando los que resulten más próximos a sus propias vivencias. El debate y aprobación de leyes que promueven  un  mejor vivir y un morir en paz, está sin duda más cerca de la gente que la manipulación que plantea el mercado preocupado  en aniquilar todo lo que el gobierno trabaja en la onda de sintonía fina.

Esta semana los Medios del Mercado, en su afán de no perder poder sumaron incredulidad;  no hay lector que soporte (sin enfermarse)  llegar al final de un párrafo con una conclusión diferente al enunciado inicial.

En la lógica binaria que manejan, al mismo tiempo arman colectivos humano-políticos  con Biolcatti, Moyano, Scioli, Macri, Caló, Massa mientras que por otro lado unifican a La Cámpora, Mariotto, Andrés Rodríguez y Viviani obedeciendo a pie juntillas lo que maquiavélicamene propondría una presidenta aislada y sin contacto con la realidad. Se olvidan que  la realidad es bien compleja y que cuanto más se diversifica el hacer político de Cristina Fernández y su gobierno se reduce el impacto de la interpretación mediática.

Las provocaciones fascistoides de Biolcatti se reconvierten en el relato oficial del mercado. Y con una pretendida épica se presenta a  un líder campesino al que una  horda de jóvenes (¡¿forzudos?!) le impide el ingreso al Palacio de Invierno. Muy bizarro.

El ritmo de la noticia, promovido desde la usina de medios del Mercado, resulta imposible de seguir y cuesta encontrarle la lógica. La línea se pierde mientras Amado Boudou sigue cerrando votaciones con aplausos masivos frente a senadores que, acercándose a una agenda con la que ganan votaciones y respeto, se alejan de otra que los emparenta con el Grupo Clarín y la defensa de la ignota  Boldt; mientras Ciccone ya comienza a imprimir lo que el Estado necesita.

Las Leyes no cambian la relación de fuerzas pero empoderan a quienes están dirigidas. Eso está sucediendo por estos días con la Ley de Medios.

A través de Alfredo Sccocimarro, secretario de Comunicación, la Coalición por una  Radiodifusión Democrática unificando sus posiciones presentó una serie de propuestas destinadas a la efectiva aplicación de la 26.522.

La Ley de Medios es bien compleja. Si bien va por la desmonopolización  y en ese punto tiene algunas herramientas frenadas en la Corte Suprema de Justicia, existen otras acciones que requieren coordinación entre Estado y sociedad civil y voluntad política mutua para aplicarse.

La desmonopolización demandó una legislación acorde pero también y fundamentalmente exige organización y unificación de personería por parte del archipiélago de representaciones que la enfrentan. El lugar que deja el monopolio debe ser cubierto por la multiplicidad de voces y empresas en construcción. La Ley de Medios  legalizó (no más) el espacio del 33 por ciento para las microempresas, las cooperativas, los sindicatos, los pueblos originarios.

Pero no se puede enfrentar a los Grupos sin organizar lo diverso y esto siempre lleva tiempo. En ese punto está la Ley de Medios. Con un trabajo intersectorial, transdisciplinario y en un ámbito de pluralidad el llamado “chiquitaje” que ganó en legalidad se pone en condiciones de ayudar a aplicar la Ley.

Abandonando la actitud peticionante, convirtiendo su militancia en acción concreta con  propuestas propositivas, la Coalición puede inyectarle a la democratización de los Medios el insumo que estaba faltando.

Sin disputar agenda, pero ganando las posiciones que en algún momento (no muy lejano) le permitan a los argentinos elegir los temas que le interesan, esos que esta semana le dieron continuidad a la nacionalización de YPF, posibilitando que uno pueda elegir su identidad y la forma de terminar la vida sin las intromisiones onerosas del mercado.


Néstor Piccone

14/05/2012