domingo, 1 de septiembre de 2013

MIRTHA Y LORENZETTI EN LAS PASO

Volvió Mirtha Legrand, apenas una semana antes de las PASO. Radio, teatro, cine y mucha televisión centralizada y porteña desde hace muchos años metieron a Mirtha en los hogares de casi todos los argentinos. Ese fenómeno de la televisión porteña que se impone a todo el país es uno de los objetivos a vencer que conlleva la definitiva aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
La Corte Suprema de Justicia que está orejeando de qué manera incidir en el resultado electoral  (con su demorado fallo final sobre la Ley de Medios) debería tener en cuenta que si mantiene el monopolio del Grupo Clarín a través de Muticanal en el cable, ese federalismo cultural demorará muchos años en concretarse.
Una anticipación de lo qué podría pasar si cayera el monopolio mediático, se puede observar a través de la ocupación de los huecos que dejó en la pantalla la ausencia de Marcelo Tinelli.
Alejandro Fantino, Jorge Rial y hasta el joven Santiago del Moro, (todos de América) aparecen supliendo la ausencia de Tinelli. América licenciada por Daniel Vila y José Luis Manzano (simulando independencia política) sostienen a su socio Francisco de Narváez mientras exhiben su distancia  del Grupo. La farandulización de la política aunque cuestionada permanece. C5N aparente competidor de TN es una canal de bajo impacto político. Está más para los sucesos policiales que para conducir políticamente como sí lo hace el Grupo dirigido por Héctor Magnetto. Es la diferencia de manejar un medio a ser parte de un dispositivo-político-económico- mediático que además es transnacional.
En un país donde las bajadas de línea  se hacen por los medios audiovisuales, la pelea se da entre dos líneas ideológicas y de acción: la gestión del gobierno de Cristina  y la actitud docente y doctrinaria con la que dirige el Proyecto Nacional Popular y Latinoamericano y los usos que de la política hace el monopolio  mediático. Hoy jugado a la promoción de Sergio Massa.
La pelea es despareja y se da en dos planos diferentes, las encuestas poco creíbles no ayudan a anticipar el resultado del domingo que viene.
Hay un dato contundente los encuestadores no pueden ratificar en números el clima previo creado mediáticamente. Ya queda claro que no hay fin de época ni que el kirchnerismo está acabado. Los que hicieron campaña  bajo ese contenido están lejos de los primeros puestos de la grilla de largada previa al 11 de agosto. Todos adolecen de una comunicación integral, de una comunicación participativa, todos creen que pueden definir en la democracia delegativa que los Medios promueven.
Sergio Massa que se propone para suplir un kirchnerismo sin Cristina presidenta, no ataca el PNPL y esconde ser un hombre de derecha, neoliberal, defensor del monopolio mediático y aliado a las expresiones más reaccionarias de Estados Unidos de Norteamérica.
El ejemplo de la provincia de Buenos Aires es bien interesante. El encuestador oficilista Artemio Lopez acertó cuando apenas lanzado Massa dijo que el kirchnerismo no iba a bajar del piso obtenido en 2009 cuando Néstor Kirchner perdió frente al entonces promocionado de Narváez. El piso del 32 por ciento al que seguro llegará Martín Insaurralde no es una derrota catastrófica como será vendida en las tapas del lunes 12 de agosto que ya está editada: Cristina bajó del 54 por ciento a un 35/40 por ciento que es lo que se estima obtendrá en todo el país. Además de ser el único proyecto, es el único de alcance nacional y esa es una fortaleza que el mejor Héctor Capriles (Sergio Massa) que supieron construir no acredita.
Capriles perdió con Nicolás Maduro en Venezuela. Massa, ya se sabe, perderá a escala nacional con el kirchnerismo, Pero los diarios del lunes seguramente lo venderán como la gran esperanza blanca frente al PNPL y desde ese día darán continuidad a la campaña electoral por 2015. Los que mandan nunca van a elecciones.
Mirtha Legrand y su instalación nacional son la muestra de que la comunicación requiere de la aplicación de la Ley de SCA en todos sus términos. La Corte de Lorenzzetti que habita el microcentro porteño debería pensar en un fallo que trascienda la disputa política de la hora.
Néstor Piccone
05/08/2013

FRANCISCO, CRISTINA Y LA CANALLA

"Es una ciudad en la que todo sucede frente a las cámaras. También los asesinatos. Lo que no ocurre frente a cámara no ocurre"
Daniel Alvaredo es un actor y director de teatro y televisión. Dirigente de la Asociación de Actores y de la DOAT organización en la que se agrupan los directores de televisión, surgida al influjo de la aplicación de la Ley de Medios. Los viernes a las 21 hs, en un teatro alejado de los circuitos habituales (Anfitrión, Venezuela 3340 de CABA) junto a tres actores y el director Edgardo Dib vienen poniendo en escena la obra de Adriana Tursi, “Reconstrucción Frente al Mar”.
Daniel es un militante todo terreno, como muchos de los que participan del movimiento nacional y popular desde hace muchos años, hoy es uno de los más fervientes concurrentes a la Mesa de Coordinación de la Coalición por una Comunicación Democrática.
Argentina, como casi todos los países del mundo que padecen el imperio cultural al  que nos someten los Medios, es un país en el que pareciera que todo sucede frente a las cámaras, como se dice en la obra.
Esta semana en la cárcel de Marcos Paz y de Campo de Mayo hubo festejos. Allí donde el Estado junta a los cuadros políticos que produjeron el genocidio de los 70:  Miguel Etchecolatz, Christian Von Wernich, Alfredo Astiz y hasta Ciro James, el espía de Mauricio Macri, celebraron el gran escape de los represores Gustavo Demarchi y Jorge Olivera. El Ministro de Defensa Agustín Rossi sacó de la línea  a dos generales: Marcelo Gutierrez y Juan Carlos Adjigogovic, cuatro coroneles y un  suboficial mayor. No todo pasa en la televisión, los represores aprendieron a cuidar su espacio sin que sus imágenes se visibilicen. En la misma semana que el general César Milani vio postergada su designación, los hombres del ejército se metieron en la campaña electoral con una fuga inquietante.
Adriana Tursi, en Reconstrucción Frente al Mar, pone en boca de un inspector de la policía una frase que  desnuda el objetivo del Imperio de los Medios convertir al ciudadano en televidente esos que: “Quieren las cosas servidas, ¡gente incapaz de buscar nada! Yo creo que hay gente que ya no espera más nada, que muchos somos como almas adormecidas vagando por esta ciudad que sólo prende sus luces unos pocos días cuando un acontecimiento especial parece darnos de sopapos en la cara.”
La disputa electoral, desde hace varios años y cada vez más, se dirime en los medios. Y ahí vemos como el Poder real  somete a la política. Aunque sin inocularla completamente, la somete.
En la campaña 2013, como en cualquier otra, sólo los que tienen ideología y gestión pueden competir en serio. La oposición, en general, esconde su ideología, quizás por cumplir con el logrado apotegma menemista de que no hay que decir lo que se piensa porque si no nadie te vota.
La única que ensambla en la pantalla gestión con ideología es la presidenta, y es por ella y por eso que en la provincia de Buenos Aires,  Martín Insaurralde, semana a semana, se arrima a los puntos que las encuestas le daban al mediático Sergio Massa. El mejor Capriles que el poder real y el Imperio de los Medios supieron construir,  muestra gestión pero esconde ideología, total como dijo alguna vez: “yo soy a-ideológico y sé para que lado va la política y para ese lado voy.”
Beatriz Sarlo lo caló bien al hombre de Tigre, a ella  Massa le da miedo  y justamente por lo que esconde.
En Reconstrucción Frente al Mar se habla poco de los Medios, allí el juego entre ficción y realidad se da permanentemente librando la reconstrucción a la imaginación de los espectadores. A diferencia de la televisión, “Reconstrucción…” no le da todo servido.
Faltan quince días y todos los sectores de la vida política, social, religiosa y cultural de la Argentina  se apurarán para intervenir en la campaña. Algunos. desde las catacumbas de la canalla, los candidatos en forma de spot, Cristina desde el Proyecto y Francisco desde la recuperación de una Iglesia dispuesta a disputar (sin participar de elecciones) política, social y culturalmente. Instando, además, a los jóvenes a revolucionar, a rebelarse.
Néstor Piccone
28/07/2013

MILANI SE LLAMA CESAR

Mientras los argentinos rompen todos los records llenando salas de cine para ver Metegol, la AFA sumó dos nuevas víctimas. Mientras Juan José Campanella emociona a grandes y chicos con recuerdos que unen 50 años de historia del fútbol argentino, el fútbol nacional no puede garantizar un partido amistoso entre San Lorenzo y Boca.
Campanella siembra Metegol de frases, guiños, escenas  en un juego que -como espejos enfrentados- repiten figuras al infinito. Ni Cristina queda afuera en la película: la heroína en una escena necesaria (para levantar la moral de su amado antihéroe) desliza como al pasar que está analizando “ el monocultivo: ese pastito…”
La Cacería es una película inquietante. Su tema es la mentira (?). Viene de Dinamarca un film que se mete con el abuso infantil. Con la relación de un docente adulto, padre de familia, reconocido en el pueblo que  - de repente – se convierte en un monstruo acusado de abuso. Las docentes le creen a la niña acusadora más de lo que ella dice. Los niños no mienten (?)
El padre, la madre, las vecinas, hasta  el carnicero del barrio, todos buscan el linchamiento del docente acusado con la poco rigurosa técnica del rumor. Los espectadores no tienen ninguna evidencia, todo lo contrario, pero el hombre es llevado al cadalso cultural. Nadie le cree, sólo lo defienden su hijo adolescente y un amigo. Desde ahí lucha para dar vuelta el escenario al que fue llevado por la mentira repetida mil veces.
En la escena final, cuando todo parece resuelto; el presunto, que a esa altura es reivindicado hasta por la familia de la niña, vive una situación que nos devuelve al principio de la película instalando nuevamente la desconfianza. Una película de Thomas Vinterberg en la que el espectador queda atrapado convirtiendo la butaca en un lugar poco apto para definir culpables o inocentes.
Los hermanos Vittorio y Paolo Taviani, los mismos que alguna vez nos interpelaran desde Padre-Padrone, construyen  el “Julio Cesar” de Shakespeare en una cárcel romana. Documental o ficción, el tema es que los condenados por penas bien duras: asesinatos, droga, integrantes de la Camorra escenifican las últimas horas del emperador romano.
Y otra vez en un juego de espejos que repiten caras, palabras y silencios la traición se presenta  como hacedora de la historia.
Milani, el postergado jefe del ejército, se llama César; desde su larga historia como militar eligió  apoyar al gobierno nacional y popular desde lo que mejor sabe hacer: inteligencia.
La etapa está llena de estos juegos extraños. Edward  Snowden, un agente de la CIA y de la NSA perseguido por las fuerzas públicas de su país (por facilitar información al enemigo) pide asilo en Rusia. Cómo ya casi nada queda en esas frías tierras de la Unión Soviética, el soldado Snowden tiene ofrecimientos de Venezuela, Ecuador  para cubrirse de sus ex-mandantes (?).
En las guerras del Siglo XXI, como en todas las guerras el juego de información y contrainformación, define quien queda con más vidas. Lanata, no es un guerrero, pero como bufón de Magnetto, tiene algunas ventajas y hoy está en el frente de batalla. Lo peor del juego de las guerras está en lograr que el enemigo se confunda;  y (por no distinguir cuando una información es verdadera o falsa) cometa un error fatal.
El Papa desafía y viaja al convulsionado Brasil. Una pregunta flota en sus múltiples gestos de la nueva iglesia de los pobres dirigida por una jesuita-peronista: ¿la unidad latinoamericana es posible sin participación de los cristianos? Francisco como en un partido de Metegol, con jugadores de fierro hace jugadas sorpresivas y -como nunca- se mete en donde se definen los partidos.
Campanella, que cada vez que puede muestra que no es kirchnerista, hace una película nacional y popular. Según Hegel las contradicciones en movimiento son el motor de la historia.
Cuando los medios nacionalizaron la campaña contra la reelección de Carlos Rovira en Misiones  se clausuró esa alternativa absolutamente democrática. Con Milani, no se debería cerrar el estratégico proceso de recuperación de las Fuerzas Armadas iniciado por el kirchnerismo. El poder real, como alguna vez lo señalara Rodolfo Walsh, vive cortando los procesos populares, antes con las dictaduras ahora con “los tanques multimediáticos.”
Néstor Piccone
23/07/2013

EL FANTASMA DE LA LEY DE MEDIOS

Cristina se carga sobre sus espaldas la campaña electoral. El sábado en Santa Cruz coordinando conexiones en vivo con provincias y municipios. Su campaña es el trabajo, las obras, la gestión. Su mensaje de que no es eterna crea zozobra y alegría en quienes comienzan a probarse un traje para el que no tienen ni percha.
La campaña de los otros, son parecidas: discursos, caras alegres, chicanas, mucha imagen televisiva y frases al boleo para ganar titulares en los diarios. Gente en tribunas y calles. Imágenes y poco texto. Programas y proyectos: menos. Las encuestas que vienen y van, esconden lo que no  conviene y exageran fortalezas.
Los Medios hacen la política del Proyecto neoliberal devaluador y privatista: recortan y promueven, definen la agenda que cambia según el vaivén de las encuestas.
Por suerte la reforma política de las PASO, permitirá en pocos días observar lo que quieren decir los candidatos. Esto no garantiza que hablen de política, pero la posibilidad la tienen; todos, hasta los más chicos.
En el trasfondo de esta descripción el fantasma de la Ley de Medios. Esa que entró en el último andarivel de aprobación cuando la procuradora Gils Carbó envió su dictamen a la Corte Suprema de Justicia.
Ricardo Lorenzetti lo sabe; su fallo, como el de Claudio Bonadio esta semana, impactará en la  campaña. Sin comparar el daño enorme que Jaime infringió al Proyecto Nacional y Popular, lo que diga la Corte -con respecto al monopolio mediático- definirá el hacer político por varios años.
El 6 a 1 que la Corte propinó al proyecto de democratización de la justicia cambió la percepción que los argentinos teníamos de los Supremos.
Quienes desde hace mucho peleamos por la democratización de los Medios sabemos que los artículos que están en manos de Lorenzetti definen la posibilidad de desmontar o no el sistema de cable que maneja el Grupo Clarín a través de Multicanal. Si declaran constitucional la redacción de esos cuatro puntos tal como salió del Congreso con amplio apoyo social, sindical, político y cultural, excediendo los límites del kirchnerismo, habremos avanzado de manera inconmensurable en la democratización de la democracia.
De no ser así la Ley igual dejará un piso importante para la inclusión en el sistema de Medios de los pueblos originarios, de las micro y pequeñas empresas de arraigo local, de cooperativas y comunitarias, de las personas con discapacidad, de los derechos del público, en la producción de contenidos federales hechos por pequeñas productoras.
Las instituciones de gestión que el Estado tiene, deberán doblar la apuesta para evitar que el fallo, si es adverso, no se convierta en una derrota popular. Tienen 162 artículos que hablan de la ampliación de derechos, de que la comunicación es un derecho humano, que la Ley no es para beneficiar a empresas o gobiernos sino para la gente, para el ciudadano.
La lucha continuará, y en este caso no es un slogan. Entre 1983 año de recuperación democrática y el 2009, fecha de promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, nadie bajó los brazos. Por el contrario, año a año creció la unidad de quienes sabían y saben que con monopolios no hay comunicación, ni democracia, ni conocimiento. Fueron años donde toda la política se guiaba por la agenda de Clarín. Cristina rompió con ese sino y aunque no es eterna, pasará a la historia por el atrevimiento y el coraje.
La Corte definirá su posición de cara a las elecciones. Lorenzetti, con el fallo, hará campaña hacia 2015, tal vez sea el único cortesano en condiciones de aprovechar la coyuntura.
Este año de 2013, lo sabíamos, es clave para el futuro del Proyecto Nacional Popular y Latinoamericano. Ninguna derrota, ni en la Corte ni en las elecciones legislativas, clausurará lo alcanzado en los últimos 10 años. 
Desde el fondo de la historia, con avances y retrocesos, con muertes y desapariciones, con alegrías y tristezas el pueblo continuará su trabajo diario por la Argentina que se puso en marcha. Las derrotas y triunfos de 2013 definirán (ni más ni menos) quienes serán los que levanten las banderas de los dos proyectos que están en disputa.

Néstor Piccone

15/07/2013

LA LEY PENDE DE LA POLITICA

Periodista. Murió apuñalado en la calles de Perú. Había nacido en Tucumán en el mismo año de la Revolución Francesa.
Contador. El martes cumplirá 70 años, convive con las debilidades vocales que le dejó un cáncer de laringe. Es de Chivilcoy.
Juez. Nació en la provincia de Santa Fe el 19 de setiembre el mimo día en el que las fuerzas, armadas por la Revolución Libertadora, bombardeaban el puerto de Mar del Plata.
Ella estaba por cumplir dos meses de vida cuando en la estación Plaza de Mayo del subte A estalló una bomba que mató a 5 personas, entre ellas una mujer de 84 años.
Obispo. Este año llegó al máximo nivel de la jerarquía que lo congrega. Vino al mundo cuando  España padecía los primeros meses de su Guerra Civil.
El contador Héctor Magnetto, devenido en el máximo constructor de ficciones verosímiles, en este año de 2013 sacó algunas ventajas: logró disimular sus responsabilidades detrás de un bufón; hacedor de fantasías nefastas hoy se esconde detrás de Lanata y lo más importante: está a punto de cumplir cuatro años sin respetar los artículos de la Ley de Medios que lo obligan a desmonopolizarse.
En pocos días el Juez de la Corte Ricardo Lorenzetti tendrá en sus manos la posibilidad de ratificar sus dichos con respecto a que la Ley de Medios no ataca la libertad de expresión y por lo tanto darle constitucionalidad a los 4 artículos que están en sus manos. El y sus 6 cortesanos ya determinaron que 162 artículos son aplicables y que por lo tanto la Ley está vigente. Este resultado es un triunfo popular que Magnetto ha logrado disimular detrás de su pelea por seguir teniendo las licencias de cable de medio país. La vigencia de la Ley  no se tramita en tribunales.
Por estos días Ella, Cristina Fernández de Kirchner, se puso sobre sus espaldas la campaña electoral que permitirá contar cuantos argentinos fueron ganados en esta década. Todos los días enfrenta una guerra de zapa destinada a debilitar las fuerzas que la apoyan, sin que un solo periodista opere como lo hacía Bernardo de Monteagudo en las luchas por la primera independencia.
Monteagudo, fue asesinado cuando promovía el encuentro que sentaría las bases del primer Unasur.
En este año de 2013; los viejos imperios, aunque heridos de muerte, emprenden varias acciones destinadas a herir de muerte el nuevo intento de reconstrucción del sueño por el que Monteagudo fue silenciado. Violentamente se asocian para humillar a Evo Morales; con violencia buscan ganar la calle en todo Brasil para cortar  los avances populares de la última década; mientras diplomáticamente arman con Perú, México, Chile y Colombia un bloque anti-Patria Grande.
Nadie es eterno y la lucha por el poder real es violenta. El poder económico-mediático que organiza grandes movilizaciones desde las redes sociales, que vigila a todos los ciudadanos del mundo (que ingenuamente cuentan sus intimidades por Internet) a la hora de matar, mata.
Por sobre todos ellos/a, está Francisco, el obispo de Roma con mucho poder y astucia. Si bien no vendrá a su país, en este año electoral no deja de dar señales político-religiosas todos los días. Como es peronista, aunque no kirchnerista, tiene mucho espacio y tiempo para incidir.
Bergoglio y Lorenzetti quedaron unidos en pocos días: uno por haber recibido en Roma a Félix Díaz, el formoseño del pueblo qom y el otro por haber sacado (en la semana que pasó) un fallo a favor de la Comunidad La Primavera que lidera Díaz.
El mundo es complejo y no siempre la guerra de zapa se hace a favor de la unidad nacional y latinoamericana. El mundo es complejo y los pueblos (muchas veces) trascienden lo que dicen y hacen los medios.
En este juego de poderes relativos los argentinos estamos convocados a tomar posición. Hasta el mes de octubre hay tiempo para ganarle a los manipuladores y evitar que una guerra de zapa permanente, le dé el  triunfo a quienes nunca tienen que someterse al voto popular. La Ley, herramienta clave para la democratización de la democracia, pende  de  voluntades políticas que la pongan en marcha.

Néstor Piccone

07/07/2013

BRASIL SIEMPRE ESTUVO CERCA

“Cambiar algo en la mente de la gente: ese es el papel de un intelectual.”
Michel Foucault.
El lunes pasado, a pocas horas de conocidas las listas para las PASO, el economista y periodista Alfredo Zaiat, hizo lo que según Foucault debe hacer todo intelectual: cambiar algo en la cabeza del otro. Su intervención se enmarcó en el lanzamiento de la campaña de la Corriente Germán Buenosayres del Frente Grande de CABA.
Zaiat dijo que todos tenemos conocimientos de economía y que en estos temas como en tantos otros no conviene “ceder conocimientos,” que “toda economía es social” y que en esta disciplina “nadie está en condiciones de predecir el futuro,” haciendo referencia a los gurúes que viven anunciando debacles que la mayoría de las veces no se concretan.
La campaña de La Germán no es por una persona, es por las ideas del Proyecto Nacional y sus candidatos, es cultural, política y comunicacional. Hay muchas maneras de hacer política. Algunos creen que es apareciendo en los medios, otros abriendo espacios (y no de ocasión), sumando conocimientos, ampliando base.
Los nombres de los candidatos ya están en la cancha. La foto dice que el FpV y Cristina Fernández de Kirchner son los que tienen el equipo más importante, son los únicos enmarcados en un Proyecto que es nacional. Son los que exhiben mayor capacidad para llegar a casi todos los rincones del país. En La Paternal se mostraron unidos, muy prolijos y organizados.
Por afuera, el otro (no kirchnerista) muestra un damero muy dividido y poco racional. Van de su territorio a los Medios y de allí a los votantes. O vienen de los Medios y seguirán en los Medios.
La jugada más audaz es la de Massa. Un liberal que dice “saber siempre para donde va la política”, esta vez lo apuraron con un armado propio en el que se reconocen sus raíces: ucede, menemismo, duhaldismo, kirchnerismo. Una transversalidad que pesa por derecha y que es orgánica al stablishment. El gran derrotado es Mauricio Macri  que no va más allá de la General Paz y su nombre no estará en ninguna lista. La mayoría de los gobernadores cuidó su espacio haciendo gestos en la tele para la tribuna pero cerrando sus listas fortaleciéndose para adentro, poco abiertos para las alianzas pusieron a parientes, amigos y gente de más confianza. Los intendentes que tienen poder hicieron lo mismo. Scioli –como algunos de los que colmaron el palco de Argentinos Junior- optó por lo que más le convenía, esperar. Esperar: que no haya reelección y que Cristina lo entrone como el sucesor presidencial. La política tampoco es una ciencia exacta y por lo tanto no es aconsejable predecir.
A 10 años de kirchnerismo y con  la necesidad de impedir la restauración conservadora se hace imprescindible que nadie Ceda su Conocimiento. Ni hacia afuera ni hacia adentro. Se vienen meses que definirán el futuro por algo más que dos años. Se vienen tiempos de mucha política y más comunicación.
El kirchnerismo, de a poco, recuperó el Estado para ponerlo al servicio de las mayorías, recuperando y ampliando derechos de última generación. Eligió gobernar para ese lado y lo hizo. Tal vez el tema del Estado pueda ser el mínimo común denominador que une a la presidenta con gobernadores del tipo Gildo Insfrán, por ejemplo. La oposición, incluído Massa, que durante los ´90 se afanó por entregar el control del Estado a los Grupos Concentrados de la Economía esconde esa intención detrás de la consigna de impedir la reelección. Mínimo común que las une al poder real que dirigen los GCE y su principal vocero H. Magnetto. Si algún opositor  pretende otra cosa: “de lejos no se ve.”
El Gran Otro o aquel que más poder tiene es el que puede definir subjetividades.  El Gran Hermano, con más capacidad de construir sentido con lo que se ve, se escribe o se oye, no está en el equipo que se mostró en el miniestadio de La Paternal.
Para ganar una década más será fundamental cambiar el modelo de Estado liberal por un Estado social que articule e integre las múltiples expresiones de las demandas (políticas, sociales, económicas, laborales, etáreas) que se organizan fragmentariamente  en el seno del pueblo.
Cristina sabe que este es el desafío: consolidar lo alcanzado y avanzar por más derechos, justicia y equidad. Para eso pide ayuda.El funcionariado y los candidatos tendrían que comenzar a transitar ese camino para que no los sorprenda la gente.  Y sino que doblen mirando al Este, Brasil siempre estuvo cerca.
Néstor Piccone
01/07/2013

EL MEJOR CAPRILE QUE SUPIERON CONSEGUIR

Candidatos, la movida brasileña, el desafío de los jueces y el compromiso de romper con la lógica mediática.
Sergio Massa es un audaz dirigente político, trepador y poco respetuoso de las formas y los códigos. Producto de los 90, Massa sabe que “la” embajada lo mima y conoce los códigos del Palacio kirchnerista; antes de postularse leyó las encuestas pero en clave de respetar los mandatos que aparecen en los Medios hegemónicos.
Los brasileños irrumpieron esta semana en la pantalla global con masivas movilizaciones. Los Medios que contraponían las bondades del modelo brasileño con la “mentada” debacle nacional,  se las ingeniaron para emparentar las marchas y la posibilidad de caída del gobierno de Dilma Rouseff  como el futuro inevitable para todos los modelos que contradicen el gobierno mundial.
El fallo de la Corte que por 6 jueces a 1impidió - por ahora- las medidas destinadas a democratizar la justicia;  la conformación de las listas para las PASO,  la situación de Brasil se leen en los Medios en sintonía con el relato construido como fin de época. 
En ese escenario Massa es la expresión más clara y el mejor Caprile que supieron conseguir.
Walter Formento es un académico, profesor, dirigente social y político. Desde hace varios años milita por la democratización de la comunicación en la Coalición por una Comunicación Democrática. Desde el Centro de Investigación de Política y Economía aporta algunas ideas que no aparecen en los Medios.
 “La corporación financiera transnacional necesitó y construyó el monopolio mediático como instrumento político-partido, organizador social de los comportamientos e intereses de la sociedad. A la vez que construyó el partido político mass-mediático, destruyó los partidos políticos de masas, del pueblo-en-la-calle, en Argentina: el PJ y la UCR. Esta crisis, destrucción de los partidos políticos y construcción del partido mediático financiero se llevó adelante en medio de una lucha entre fracciones financieras transnacionales: Multinacionales Trilateralistas versus Redes Globalistas (1982-2008).” señala en uno de sus últimos textos Walter Formento.
Un hecho que preocupa a los muchos militantes que piensan como él es que como señala: “El terreno mediático como terreno de la política impone la exclusión del sujeto colectivo pueblo y el desarrollo de la multitud-de-individuos. En el terreno mediático la multitud implica la negación de la posibilidad de Ser del sujeto histórico transformador, porque bloquea el desarrollo de organizadores, de organización y de ideas-fuerza organizadoras, impide la posibilidad práctica-y-teórica de la crítica-transformación.”
En una década, Brasil y Argentina -con modelos de desarrollismo económico -pudieron incluir en la democracia  a millones de ciudadanos. Pero es bueno reconocerlo: ni Argentina ni Brasil  lograron consolidar la necesaria unidad y organización de las agrupaciones políticas, económicas, sociales y culturales destinatarias de los avances inclusivos.
Para los gobiernos populares no es fácil salir de lo que aparece como una encerrona trágica: la lógica del monopolio mediático no sólo marca agenda sino que también inocula al que debería ser el Sujeto de la transformación. Unir y organizar, empoderando a los múltiples actores sociales que apoyan y demandan no solo voto sino voz y protagonismo, no es un problema sólo de los gobiernos, es también preocupación de las organizaciones populares.
Emir Sader, intelectual brasileño y militante social señala dos debilidades del Modelo de Lula Da Silva y Dilma Rousseff: “la ausencia de políticas hacia la juventud” y no haber avanzado sobre el “monopolio privado de la comunicación… que sigue manteniendo su poder de influencia especialmente desde las cadenas televisivas”
Un fantasma recorrerá la campaña electoral enmarcada en la disputa por la necesaria continuidad y profundización del Proyecto Nacional y Popular: convencer a los candidatos y ciudadanos que estamos recorriendo el fin de una época  mientras; con discursos edulcorados, disimular que detrás de los nuevos y viejos profetas lo que se busca es restaurar el modelo neoconservador, excluyente y, si hiciera falta, violento.
Néstor Piccone
23/06/2013