lunes, 20 de mayo de 2013

El PROBLEMA NO ES SOLO MAGNETTO

A veces uno mismo pone en cuestión sus visiones de la realidad, esas que al no estar convalidadas masivamente parecen una construcción delirante.
 
Pero esta semana que pasó, el dispositivo tecno-económico-mediático hizo una demostración de poder pocas veces vista.
 
La historia arrancó el domingo 14 con el promocionado programa de Jorge Lanata el que con su despliegue mantuvo al aire, durante una semana, la denuncia contra el empresario santacruceño Lázaro Baez. Tanto que logró que el día viernes éste se pusiera frente a cámara para decir que iría a la Justicia.
 
Pero la política se metió en la grilla por los resquicios del modelo comunicacional concentrado y hegemónico;  y lo hizo con fortaleza ideológica en un juicio que sólo es posible por el marco político que se construye  en la Argentina desde el 25 de mayo de 2003.
 
Hace una semana alertamos sobre la violencia de la derecha vernácula, pero no sabíamos de que manera lo verbalizado se convertiría en acciones directas: en Venezuela murieron 7 militantes chavistas a manos de las fuerzas impulsadas por la negación del candidato Henrique Capriles y el gobierno de EEUU a reconocer el  triunfo electoral de Nicolás Maduro. En Buenos Aires, la mediática Lilita Carrió alentó que se parara la votación de los Proyectos democratizadores del Poder Judicial, poco menos que tomando el Congreso. Un grupúsculo no identificado intentó ingresar al mismo rompiendo las puertas. En la Plaza de Mayo los periodistas de los medios públicos fueron agredidos. Para la derecha la tolerancia es igual a cero. Y esta semana van por todo, según amenazan.
 
Pero la conducción no es del Grupo Clarín, ni de Héctor Magnetto, es un dispositivo que integra recursos técnicos, políticos y económicos, que tiene aliados nacionales e internacionales. Aliados que pueden incidir en el valor del dólar y garantizar una escalada en los precios de muchos productos, generando la inflación que luego adjudican al gobierno o al desgobierno, según les convenga  enunciarlo.
 
José Pedraza fue condenado. El fallo fue explicitado de manera coloquial y en el didáctico relato el juez Horacio Dias, por primera vez en la historia de los juicios que tienen su origen en un crimen político, se desnudó la trama secreta que une a las patotas asesinas con sus mentores ideológicos.
 
 Pero el dispositivo, en  guerra declarada contra el Proyecto Nacional, como sucede en toda guerra: con el arma de la mentira, lo primero que sustrae es la verdad.
 
Desde antes del  Domingo 14, se promociona la denuncia de Jorge Lanata. El lunes 15, comienzan las especulaciones mediáticas en empresas que no son del grupo Clarín.
Martes 16 los denunciantes que dieron encarnadura al programa de Lanata comienzan a desmentirse; primero Leo Fariña, luego  Federico Elaskar.
 
Miércoles 17, la 105 Conferencia episcopal alerta que la celeridad con que el Kirchnerismo pretende tratar la reforma judicial, “corre el riesgo de debilitar la democracia republicana.” Los medios  titulan reforma express.
 
Con gran publicidad el sindicato de los judiciales que dirige el moyanista  Julio Piumato, en un acto público, oficializa un paro de tres días. Un puñado de opositores se semiabrazan Tribunales en línea de adueñarse de la marcha que se viene el 18A. No asisten al debate del Congreso pero dan conferencias de prensa.
 
Ese mismo día la Cámara en lo Civil y Comercial Nª 1, luego de pujar por la inconstitucionalidad del art. 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, saca un fallo - a la medida de Clarín- que deja de lado el mencionado artículo y precisa con su texto lo que el Grupo viene reclamando: que no le toquen el cable, desde donde maneja lo que el 60 por ciento de los argentinos ven por su televisor.
 
El jueves, impactando en medios propios y marcando agenda en los medios públicos y de los medios privados no hegemónicos, se concreta la caceroleada y la primera marcha donde los Medios hegemónicos promueven que asistan los políticos opositores, garantizándole cuidada cobertura.
 
Los Medios dicen que esta vez la mayoría de la gente que marchó ya no reclamó tanto por la inseguridad sino contra la corrupción y contra los empresarios kirchneristas, pero además pidió a los políticos que se unieran. Si no es con un dispositivo ¿cómo se logra semejante movida?
 
Algunos todavía descreen del valor de la Ley de Medios para dar la batalla cultural por la verdad. Más tarde o más temprano este objetivo (que no es ningún delirio) se logrará, cuando no quede en pie el modelo monopólico y por fin se escuche  la multiplicidad de voces.

 
 
Néstor Piccone
 
22/04/2013

ESTA ES LA HORA DE LOS PUEBLOS

Cambia la Comunicación, cambia la Justicia. Se ve en la calle,
se escucha en las voces jóvenes, se vota en las urnas. 
 
En  la semana, la derecha vernácula mostró verbalmente la violencia que estaría dispuesta a ejercer para lograr que desaparezca la etapa kirchnerista del Proyecto Nacional y Popular Argentino.
 
En la semana que se inicia intentará concretar una acción pública y en eso buscará captar para la oposición política lo construido por la conducción mediática. Tomará prestado lo que Magnetto (Héctor) lograra en 2012 con el publicitado 8N. Prestarán rostro y figura al armado del dispositivo tecno-mediático-económico. En un año electoral decidieron apurar la marcha. Convocan desde la violencia, la insolidaridad  con los más necesitados. No tienen proyecto alternativo; su objetivo es destruir lo ganado por los argentinos (incluído ellos) en los últimos 10 años. 
 
Perdieron la paciencia y esta vez se juntan con los grandes empresarios que ante la pérdida de rentabilidad (con ganancias que consideran insuficientes) han decidido fogonear el dólar paralelo y empujar la inflación. Dos incorporaciones al escenario que no habían apurado desde el 2001.
 
En un acuerdo superestructural, juntan temas fetiche como  el mal llamado cepo cambiario (que ya impidió que huyeran al exterior varios miles de millones de dólares), la inflación con demanda de endeudamiento externo y devaluación (cuando en el 2012 se enfrentó la crisis internacional sin pérdidas de fuente de trabajo ni cierres de empresas y con subsidios al bienestar). Con voces cargadas de violencia, promueven políticas que proponen derogar el bienestar de las mayorías. 
 
Pero esta vez encuentran un gobierno respaldado por la mayoría de la sociedad que no deja de tomar iniciativas transformadoras, siempre en línea con los más necesitados, con los que el poder real y las capas acomodadas de la sociedad consideran excluíbles del sistema.
 
 Con debates proactivos, avanza  la democratización de la justicia impulsada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Como sucediera con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual un gran sector del propio poder judicial aporta al tema con apoyos y voces críticas como la del CELS y otros. Y el gobierno toma nota.
No importa ¡ya! si las leyes saldrán del Parlamento rápidamente (total serán judicializadas). Lo que no tiene vuelta atrás es la instalación del tema. Si desde el Poder Ejecutivo se asume un tema que hunde sus raíces en  mútiples  vivencias populares ese tema llega para quedarse y opera positivamente en la necesidad de cambio que tiene el poder que se inrterpela.
 
Así pasó con la Ley de Medios. Las acciones previas que llevaron adelante cientos y miles de comunicadores en la Coalición por una Radiodifusión Democrática como hoy lo hace Justicia Legítima, sólo llegan al conjunto de la sociedad cuando el coraje del (la)  gobernante lo convierte en política de Estado.
 
 Puede ser que 2013 alumbre la definitiva aplicación de la Ley de SCA, que la Corte declare su constitucionalidad, pero aunque no fuera así, ya nadie podrá de discutir y cuestionar lo que dicen los Medios. Ya nadie (aunque muchos lo intenten) podrá decir que los medios son independientes. Porque todos sabemos que defienden intereses empresariales, comerciales; que promueven un modelo de sociedad, consumista y excluyente. Lo mismo pasará con el Poder Judicial, su juego ya está cuestionado. La presidenta les cantó piedra libre a los jueces corruptos, venales, adictos al poder económico, encubridores de abusadores y torturadores de toda calaña, machistas, mala gente.
 
Y aunque semana a semana pronostiquen el fin de este Modelo (que abreva en lo mejor del histórico Proyecto Nacional y Popular) se equivocan. La gente, el pueblo,  lo convalida con alegría como lo hace en Venezuela con Nicolás Maduro, en Ecuador con Rafael Correa o en Chile apostando al regreso de Michelle Bachelet.
Es la hora de los pueblos. 
 
Con un reloj que se mueve al ritmo de la solidaridad, como pasa con 15.000 pibes en La Plata, movilizados por los inundados.¡¡¡¡15 mil!!! en un fin de semana, cuando Macri en otro fin de semana se ufanaba de sólo haber movilizado ¡¡¡¡600!!!
Es la hora de los pueblos, esa que anticipaba Perón en los años 70 y cuando llega no hay reacción o restauración conservadora que la detenga. 
 
 
Néstor Piccone

15/04/2013
 

miércoles, 10 de abril de 2013

LA TERQUEDAD DE LA POLITICA Y EL PERIODISMO

“El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible. Hablo obviamente, del buen periodismo. Si leéis los escritos de los mejores periodistas
-las obras de Mark Twain, de Ernest Hemingway, de Gabriel García Márquez-, comprobaréis que se trata siempre de periodismo intencional. Están luchando por algo. Narran para alcanzar, para obtener algo. Esto es muy importante en nuestra profesión. Ser buenos y desarrollar en nosotros mismos la categoría de la empatía…Mediante la empatía se puede comprender el carácter del propio interlocutor y compartir de forma natural y sincera el destino y los problemas de los demás.”
Juan Miceli es hijo de la etapa de la espectacularización de la noticia, es un producto del la prensa de los 90. De esa época guarda todos los vicios y los exhibe impúdicamente. Tan seguro está de que lo que él hace es periodismo que se atreve a promocionarse en los medios que coordinan la oposición política de la Argentina: Perfil, La Nación y Clarín. Sin ponerse colorado dice que su “trabajo es periodístico” y con referencia a su show de las pecheras intenta que “esto sirva para abrir un debate entre los estudiantes de periodismo.”
 
Juan Miceli y los estudiantes de periodismo no deberían asumirse como tales hasta no aprobar Kapuscinski I. Rysard Kapuscinski no trabajó en Clarín ni en la TV pública pero, poco  antes de que Héctor Magnetto lanzara su guerra a muerte contra la terquedad política kirchnerista, escribió “Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo.” El periodista polaco, en ese breve librito dejó una lección que todo hombre o mujer que pretenda mediar con la información debería leer y comprender antes de ejercer la profesión.
 
LO QUE NO SE HIZO. Marcelo Valente, comunicador institucional, militante de la Coalición por una Comunicación Democrática tiene mucha experiencia en manejo de la comunicación en crisis. El plantea queDesde la perspectiva de la comunicación de crisis integrada al modelo de comunicación de riesgo, la preparación de respuesta a una situación de crisis necesita de un proceso previo de observación y análisis de los escenarios posibles. La identificación de los efectos más negativos y de las situaciones más probables es un camino obligado. El modo de mejorar el rendimiento es anticiparse a la situación. Los factores detonantes de una urgencia se pueden identificar con anticipación si se realiza un trabajo de monitoreo y evaluación previo. Es posible determinar con cierto grado de precisión las emergencias que pueden llegar a poner en la picota la credibilidad del accionar institucional.” Marcelo sufrió la inundación de La Plata en Gonnet  y por supuesto denuncia que no sólo no se tuvo en cuenta algo que era previsible sino que pasados varios días la mayoría de los vecinos siguen sin saber cómo deben actuar frente a un tragedia como la del 2 de abril.
 
LO QUE VIENE. “Las poblaciones pueden ser preparadas para que desarrollen sus propios recursos y puedan defenderse de los posibles efectos traumáticos de las catástrofes, cualquiera sea su índole natural o humana. Esto significa capacitar a la población para que pueda captar el tipo y la dimensión de las amenazas, que pueda organizar y disponer de los recursos que tiene propios y de la comunidad y para que sepa como actuar durante los acontecimientos. A esta capacidad adquirida por las poblaciones la hemos denominado inmunidad psíquica.”  Moty Benyakar en su trabajo Lo disruptivo.
 
La prensa hegemónica que encarna el modelo periodístico de los ´90 denuncia  la política, nunca interpela al poder real. En la búsqueda (imposible) del poder total esos Medios prohíjan periodistas como Bonelli, Miceli, Hadad, Feinmann, Laje, Gelblung, Niembro, Araujo; son orgánicos al poder.
Poco se vio en los grandes medios del rol periodístico que cumplen radios como las de FARCO (comunitarias) o las pymes barriales, que están en el territorio donde se produce la tragedia. Ellos trabajan como plantea Kapuscinski, son los que pueden anticipar (con apoyo estatal) lo que dice Valente y  también los que van a estar en la emisora cuando aparezcan los cuadros psíquicos para los cuales no hay, por ahora , inmunidad.
Para enfrentar estas catástrofes la Ley de Medios exige preservar un 33 por ciento del espacio  radioeléctrico para las radios y canales que tienen la intencionalidad que pregona Kapuscinski. Esas emisoras, ahora,  buscan en el Estado, su legalidad y discuten su sostenibilidad.
 
El  Proyecto del gobierno nacional se distingue por aprender de las crisis para resolverlas a favor de la gente. Desde la falta de monedas hasta las inundaciones. Aplica la terquedad de los principios. Otros gobernantes, no. Son los que como Macri están dispuestos a ser gerentes del poder real, el económico, transnacional y excluyente.
 
 
 
Néstor Piccone
 
08/04/2013

OLORES Y SENSACIONES

“El olor a pis y el frío”
La memoria es un acto a veces provocado por la conciencia, pero para lograr su objetivo el cuerpo pone en funcionamiento una serie de mecanismos que permiten unir el pasado con el hoy, con el ahora. Los hechos memorables de la vida de cada uno (y otros que se incorporan a nuestra vida sin que nos demos cuenta) se pegan en distintas partes del cuerpo, esas que tal vez accidentalmente nos hacen rememorar hechos del pasado.

Pilar Calveiro quien, a mi gusto, ha descrito los campos de concentración como nadie; abrió con todo respeto los hechos cotidianos de quienes estuvieron detenidos- desaparecidos. ¿Qué pasaba en los días, meses o años que alguien debió padecer chupado sin que sus amigos y familiares supiera si estaba vivo o muerto? ¿Qué pasaba en las horas donde no se los torturaba directamente?
Quienes estaban detenidos-desaparecidos,  fueron reducidos de sujetos a objeto. Los desaparecedores se imponían como dueños de la vida, podían decidir la muerte por cualquier causa. El pis y el frío, sensaciones y olores que disparan otros recuerdos de aquellos días en los que la subjetividad fue sometida con el objeto de contradecir los propios valores de desconfiar de uno mismo. Pero ¿cómo  rememoran quienes estaban afuera? ¿desde qué olores y sensaciones? ¿qué valores fueron puestos en juego?

Cualquiera podía desaparecer, no sólo quienes estuvieran en la lucha armada. Hay miles de casos que lo demuestran. Entre el año 76 y el 83 el país fue una gran cárcel, de acciones promovidas para quebrar la solidaridad, la unidad, la amistad, hasta el amor de madre o padre a hijo y también al revés.

Nadie atravesó esa época  sin que el poder desaparecedor lo obligara a optar; desde los que sometidos a la tortura y antes de dar a conocer, lo que podía ser una verdad, pudieron tener de una vez y para siempre el  límite de resistencia física al dolor, límite  que a toda hora no es igual, ni todos los días es lo mismo. Límite físico que, superado o no, igual implicaba poner en cuestión los valores asumidos como propios.

Pero afuera también. En todas las categorías sociales, en la prensa, entre los periodistas, en todas las jerarquías, en todos los barrios: desde el más rico al más pobre. Algunos eligieron  la negación, otros el silencio, la delación, la huida. Lo que para algunos podría significar un acto de heroísmo, para otros fue visto como cobardía. Las miserias humanas quedaron a cielo abierto y silenciadas. Una misma persona, puede haber producido un hecho de cobardía y en su misma historia un reconocido acto de heroísmo. Desde el campo de concentración a la calle.

Las marchas por la memoria no empezaron a ser masivas sino hasta 20 años después de 1976. Y desde allí hasta hoy, con diferencias de quienes marchan o caminan cada 24 de marzo, se convoca a la memoria. 20 años para salir todos a la calle. Pero como en ningún otro lugar en el mundo, a 37 años, un genocidio se resignifica tan masivamente como en Argentina. Un dato no menor, la memoria nacional quiebra el mito del eterno presente un invento al que nos pretenden someter desde la cultura mediática. Esa en la que no hay pasado, el presente es continuo y el futuro no importa.

Los que no vivieron  la dictadura tienen la posibilidad de conocer, año a año lo que pasó. Desde 2003, con los derechos humanos convertidos en política de Estado y los juicios que el Poder Ejecutivo milita junto a las organizaciones,  todos los días podemos acceder a algo de aquel secreto. Camadas de niños y jóvenes, cada 24 de marzo, pueden escuchar de sus padres, familiares y amigos negaciones, silencios, testimonios vividos, relatos, mentiras y verdades. Como en aquel momento nadie queda exento de poner en acción su memoria. Y eso incluye a los ideólogos de los desaparecedores, esos  mismos que -hoy -promueven el modelo económico, social y cultural de la dictadura.

La disputa continúa. Rasgos de la derrota popular perduran, en los actos de  desconfianza social; en los fraccionamientos políticos con el surgimiento de cientos de organizaciones y corrientes. El triunfo está  en las generaciones que año a año optan por la memoria contra el olvido (imposible). Por la verdad y la justicia.




  Néstor Piccone
 
25/03/2013

FRANCISCO,CRISTINA Y MAGNETTO

Dos nombres y un apellido. Dos nombres pero podrían ser cuatro apellidos: Fernández de Kirchner, Bergoglio y Magnetto.

La mediatización de la palabra hacen que, todos los días, los personajes de la realidad cotidiana se acerquen a la vida de la gente, pero la popularidad no es para todos.

Magnetto pelea por el poder desde el diario Clarín y de los 300 canales  (de cable) desde donde se  impone al 60 por ciento de los argentinos.  Incide en el pensamiento del ciento por ciento de  los nacionales a través de su capacidad de marcar agenda y de bajar  línea a políticos de oposición y algunos empresarios. Su mensaje es permanente, su relato se construye minuto a minuto. No tiene pausa, con una inversión económica mínima, gana inmensa presencia simbólica. Su construcción de poder, se logra por imposición y en oposición a la Ley de Medios. Lo hace  a través de mantener clientes cautivos, de condicionar  bajo  amenaza de lapidación a quien lo confronte y de otorgar minutos de fama a quienes se subordinen a su línea político-editorial. Es un liderazgo ganado totalmente desde el autoritarismo y el chantaje.

Esta semana, rica en noticias reales, un acto kirchnerista, que pasó casi desapercibido en los medios, demostró la efectiva construcción de poder y liderazgo que pone a Cristina por sobre cualquier otro dirigente argentino.

En Paraná se juntaron los jóvenes con los gobernadores de la mayoría de las provincias. En tres horas, que sólo pudieron seguirse en vivo por CN23, se observó claramente los apoyos con que cuenta CFK para ser reelecta o por lo menos para ganar las elecciones de octubre. Y aunque todos los discursos parecían decir lo mismo, al escucharlos atentamente se vio la diversidad y los matices (cuando no contradicciones) que tienen los que cuentan con poder territorial provincial pero que consideran fundamental que Cristina y el Proyecto continúen después del 2015. El  hecho de que pocos argentinos pudieran verlo desmiente que el contrapoder mediático oficial puede imponer agenda. Si el acto hubiera sido de la oposición, la transmisión habría llegado en cadena privada  y con el impacto en la red oficial lo hubiera visto todo el mundo.

Pero en la construcción de poder (en crecimiento desde hace 10 años) hay más datos. ¿Qué gobierno puede, como lo hace con Guillermo Moreno, abrir una negociación con los bancos para que bajen los porcentajes que cargan en las tarjetas? ¿Quién, sino conserva su poder, está en condiciones de obligar a tribunales yanquis a discutir cuánto se puede pagar a la banca buitre, y además comprometer positivamente en el juego a gobiernos de países desarrollados? ¿O qué gobernante puede abrir las sesiones del Congreso con una propuesta democratizadora de la justicia y seguir sumando adherentes, inclusive en la mismísima Corte? Ni aislada ni en decadencia.

Magnetto, además de ir quedando aislado empresarial y mediáticamente, a contrario sensu va logrando reducir el poder de aquellos políticos que cobija.

Argentino, peronista y jesuita; lo de Bergoglio es diferente. Francisco se construyó como líder con otro modelo. 

Está claro que no es kirchnerista, pero también es destacable que sabe acumular sobre la base de la palabra, la discreción y una gran capacidad de liderazgo. Y el desafío que enfrenta no es menor. Queda claro que no fue electo para definir los problemas que la oposición argentina tiene para enfrentar el poder kirchnerista, tampoco para sacarlos de su mediocridad. 

Suma apoyos en la izquierda nacional y latinoamericana, desde Perez Esquivel y Alicia Oliveira a Leonardo Boff, Nicolás Maduro o Rafael Correa y también tiene detractores vernáculos malamente acusados por la curia romana como lo hiciera con H. Verbitsky y Página 12  tildándolos de anticlericales. Las diferencias existen y el derecho a ejercerlas es tarea de cualquier construcción de poder popular.

Cristina, en nombre de todos los argentinos, será la primera mandataria del mundo en inaugurar el primer encuentro político explícito de Francisco. Ambos inscribirán en la historia dos nombres que, a su modo, construyen poder sin depender de los Medios.



 Néstor Piccone
 
18/03/2013

¿QUE DIRA EL SANTO PADRE?

Si hay algo que Jorge Bergoglio tiene es convicción.
 
Es un hombre discreto y con una gran capacidad de liderazgo, sin que esto implique que sea él quien tenga que encabezar las acciones que promueve o apoya.
 
Es un dirigente audaz, inteligente y de palabras fuertes. Habla sin ambages.
 
Integrante de la Compañía de Jesús, esa congregación que nos dejó las hoy conocidas ruinas de poblaciones que se desparraman desde Paraguay hacia el sur, Bergoglio además de manejar con cuidado los temas urticantes de la Iglesia, sabe de la importancia de la educación y de los medios de comunicación en la formación social.

Las universidades del Virreynato del Río de la Plata tuvieron educadores preparados por los Jesuítas. Muchos guaraníes fueron docentes de esas casas de altos estudios.
 
Los medios hegemónicos nacionales exageran su posición opositora al kirchnerismo, se regodean con frases cruzadas con Néstor y Cristina y utilizan esas confrontaciones dialécticas condenando la actitud de los líderes del Proyecto Nacional y Popular. A los Medios cualquier bondi los deja bien.

Bergoglio carga sobre sus espaldas, denuncias por su actitud ante la dictadura militar y la represión, y también es un hombre reconocido por aquellos curas que se inscriben en la opción por los pobres. 

Su elección como Papa conmueve y no sólo a los movilizados el 8 N. Hay muchos cristianos que votaron a Cristina.

El futuro dirá qué camino seguirá,  ahora que tiene la suma del Poder de los cristianos, un poder que lo pone en igualdad de condiciones simbólicas con quienes manejan el poder real del mundo. Alguien que, como
Francisco I°, es quien más cerca queda de Dios. Hasta será su voz. Y millones esperan mucho de esas posiciones privilegiadas.

Bergoglio, como le tocó a los Kirchner, debe asumir su mandato en el marco de una profunda crisis de valores y con una Iglesia que por distintas causas propias pierde día a día credibilidad y confianza.
 
Bergoglio está en condiciones de convertirse en un Piloto de Tormentas, de sus acciones, palabras y silencios depende mucho el futuro de los cristianos y de los habitantes de todo el mundo que depositan en él su esperanza en un mundo mejor, mas justo.
Latinoamérica y Argentina esperan de él lo mismo que los votantes venezolanos, argentinos, bolivianos, uruguayos, ecuatorianos, brasileños depositan en los gobernantes que hoy tienen.
Un Papa Argentino es una noticia que conmueve. No es joda.

BONUS TRUCK Quienes integramos la Coalición por una Radiodifusión Democrática contamos durante mucho tiempo con la militancia del padre Javier Sotera que dirige Radio María. Hasta su promulgación apoyó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y Bergoglio avalaba esa actitud. Hoy, el Grupo Clarín  -en la voz de Héctor Magnetto- le niega a la Iglesia subir el Canal 21  al monopólico Cablevisión, y  lo hace blandiendo la frase: "La Ley soy yo" en respuesta al reclamo mediático-eclasiástico.
 
Néstor Piccone
 
13/03/2013

VACÍO Y SOLEDAD DE PODER

A 10 días del mes de marzo, en el cruce de dos semanas cargadas de información viva,  aquellos que elegimos participar de la batalla cultural, podemos titular en pocas líneas lo que se convirtió y convertirán en debates sensibles para los próximos días. Lo que fue y es noticia y que los Medios buscarán resignificar en línea de simplificar en código blanco o negro.
 Quienes alentamos  que sólo con  la inclusión social se puede ganar  la batalla cultural; entendemos que, como siempre, habrá que ser precisos en  los pasos a dar en la Comunicación y la Política. Desde la acción a la interpretación y desde el significado a la acumulación.
 
Desde la muerte de Chávez y la continuidad del Proyecto bolivariano, pasando por el cónclave que designe al nuevo Papa, viniendo por una Argentina que busca resolver el problema de la productividad y la rentabilidad socioeconómica con el Estado como actor protagónico.
Antes de llevar adelante una determinada política ya nadie pude dejar de atender como será resignificado por los Medios. Hay algunos que por improvisación o seguidismo quedan entrampados en la fórmula mediática. El ejemplo más notable de la semana fue el que consumó Hermes Binner, un oscuro dirigente santafesino que, como sucede con su coetáneo Carlos Reutemann, expresan el pensamiento conservador santafesino; uno, desde el peronismo o el automovilismo y el otro, escondido en los pliegues de un mal llamado socialismo. 
 
El relato mediático somete a cualquier actor a definirse por opciones de blanco o negro.
Cristina viaja a Venezuela y lo hace para primerear y ponerse a la cabeza de la disputa por el liderazgo latinoamericano, también viaja de urgencia porque no quiere asistir a la inauguración de las formaciones chinas (compradas por el gobierno nacional) en el ahora amarillo subte A. 
 
En esa lógica se inscriben las declaraciones de Binner y de Macri, creen que pueden ganar votos criticando a la presidenta desde la lógica de los Medios. Lo mismo que lleva a Pino Solanas a unirse con Lilita Carrió, juntos van por la senaduría que inevitablemente (para los Medios) perderá el kirchnerismo
 
Estos fueron y serán temas polemizables por los Medios como sucederá con la elección del Papa: Cristina sufre porque no puede incidir,  ya que no tiene candidato propio. (¿!?)
El gobierno niega la inflación y desde esa negación no implementa políticas que la frenen. El acuerdo de precios, la batalla de la publicidad y ahora la tarjeta de compra en los supermercados (para abaratar costos) son ataques a la propiedad privada y por supuesto a los Medios y la libertad de Prensa. 
 
Viene la elección de autoridades en la UIA y comienza a entrar en agenda mediática, el candidato que gane ya estará condicionado por la línea político-mediática, nunca por el modelo de país.
 
Los docentes de Provincia de Buenos Aires en pie de guerra contra un pobre Daniel Scioli, eterno candidato a presidente y tentado permanentemente a encauzar la esperanza blanca de los Medios y la clase media. Malos y buenos, los Medios hegemónicos encuadran moralmente negando la política como ejercicio de la diversidad.
 
Carlos Bianchi, en una de sus primeras  conferencias de prensa, recordó a los periodistas la tendencia negativista y acrítica en lo futbolístico impuesta, en los últimos años, por los dueños de los Medios. El Virrey no estaba sorprendido, había entendido que para ordenar al equipo de Boca no podía depender sólo de los resultados futbolísticos, tenía que tener una política hacia los medios y otra hacia los periodistas. 
 
El dispositivo mediático actúa como ordenador de la acción cultural. El dispositivo, desde el poder económico, tecnológico y mediático busca debilitar cualquier atisbo de poder popular. Por eso en Venezuela ya habla de vacío de poder y en Argentina de soledad de poder.
Pero la alianza política entre los pueblos y sus gobernantes, a pesar de los Medios, avanza y a su paso consolida.
 
Néstor Piccone Periodista, Licenciado en Psicología. Integrante de la Coalición por una Comunicación Democratica.


 
Néstor Piccone
 
10/03/2013