domingo, 18 de noviembre de 2012

MAGNETTO COMO YABRAN


Jorge Déboli, es un sesentista. Sus canas lo delatan tanto como su relato: ese que con el que da cuenta que utilizaba el grabador Geloso para difundir los mensajes en cintas magnetofónicas que Perón enviaba desde su exilio en Madrid. Actualmente es Editor Periodístico “gráfico” como le gusta definirse. Por estos días anda recorriendo el país, más precisamente la comarca andina que va de San Martín de los Andes a El Bolsón.

En su paso por Bariloche, acompañado y acompañando a otros militantes de la Coalición por una Comunicación Democrática, en línea con debatir con comunicadores, periodistas, universitarios, funcionarios, radiodifusores, militantes sociales y políticos dio su propia visión de lo que pasa con el monopolio y con el 7 de diciembre.

Desde la Patagonia la vida se ve distinta, el país se siente de otra manera. En Bariloche, por ejemplo, el grupo Clarín no tiene cable, tiene un canal de televisión abierta. Existen dos cables: uno es del Grupo Vila Manzano y el otro es de la cooperativa eléctrica de la ciudad, o sea es de los barilochenses. Hay señales y programas que pelean por comunicar lo que pasa en la ciudad pero les cuesta conseguir pantalla. El canal estatal provincial no tiene visibilidad en la ciudad, como en la mayoría de las localidades de la provincia.

 La última vez que los medios hegemónicos porteños se ocuparon de la comarca fue por la catástrofe del volcán Puyehue, después se olvidaron. A los medios monopólicos no les importa la vida diaria de los argentinos.

Déboli, que alguna vez integró ADEPA, la entidad hegemonizada por Clarín, representando a una agencia provincial de noticias de la que era su Director General (controlada por cinco diarios bonaerenses socios minoritarios del Grupo Clarin en la agencia DyN), sabe cómo opera el monopolio. Déboli, fue de los primeros en alertar al gobierno nacional sobre cómo operan estas dos empresas  (Clarin y La Nación), asociadas al Estado, manejando el precio y la distribución del papel para diario. Con su insistencia supo sumar a unos cuantos diarios y semanarios del interior para que la política comprendiera que si no hay acceso al papel, no hay Libertad de Prensa.

En medio del primaveral clima montañoso, Déboli contó con mucha tranquilidad pero con la seguridad que le da la coherencia de haber defendido siempre la causa de la Libertad de Expresión, cómo logró que se conociera esta seria limitación a Libertad de Información y del derecho de los lectores a informarse a través del medio local, a partir del manejo monopólico de la fabricación y distribución del papel para diario. Fue en las Audiencias públicas promovidas para debatir en el Parlamento el Proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en el año 2009, que pudo colar la denuncia contra el manejo autoritario que del papel hacían los dueños de La Nación y Clarín, los hoy más conocidos Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre.

En Bariloche hay un diario local, El Cordillerano que no es oficialista, pero por las dificultades que tiene para acceder a una cantidad y un precio justo del papel ve limitada su Libertad de Prensa, pudiendo salir con ediciones de apenas 40 páginas. Tiene que competir con otro diario, el Río Negro, que por ser socio minoritario de Clarín, corre con la ventaja de conseguir mas papel a menor precio, lo que le permite salir con 88 páginasPor esa sociedad logra imponer un diario de mejor calidad estética y de impresión. El Río Negro no es Clarín pero dice lo mismo. Como contrapartida por del papel, existe un acuerdo, logrado bajo presión de Clarín para que  los títulos de tapa de carácter nacional estén en línea con el diario porteño.
Déboli, contó algunas cosas más, que si bien no tienen que ver con el 7D, no deberían pasar desapercibidas. Mitre y Magnetto están acusados de haberse quedado con Papel Prensa bajo la dictadura y aprovechando el poder desaparecedor de los militares, para quitarle a la familia Graiver esta empresa de alto valor estratégico.

Déboli, un loco del Twiter y de la lectura de Medios a través del celular, contó también que el jueves pasado la famosa Cámara de Casación Penal luego de largas demoras, (dos años aproximadamente) designó al juez Julián Ercolini en la causa por la apropiación de Papel Prensa. Este delito está caratulado de Lesa Humanidad.

Magnetto tiene muchos problemas y por eso tuvo que salir de la cueva. Como Yabrán en su momento se vio obligado a hablar públicamente, perdió la impunidad que le da moverse por detrás de sus múltiples pantallas y coberturas. Acusó al gobierno como hace todos los días desde el monopolio. Pero pase lo que pase va quedando claro que su accionar no es el de un empresario periodístico, sino la de un mafioso que más tarde o más temprano (y por vía de la justicia)  terminará con sus huesos en la cárcel, como cualquier delincuente.
 
 
Néstor Piccone

04/11/2012

UNA DENUNCIA DE NESTOR KIRCHNER


Se puede hacer periodismo,  ni oficialista ni opositor, periodismo.

El kirchnerismo demostró que se puede gobernar por sobre la agenda que los Grupos Económicos Concentrados y Transnacionales marcan en su Medios monopolizados.
La vida puede ser más sana si en lugar de convertir toda información en un espectáculo los medios difunden noticias y sobre ese sustrato fijan posición.

Corridos unos mil kilómetros de la metrópoli  se puede observar que en los medios conviven diferentes agendas, que no hay un relato único y que la diversidad es posible.

El Chaco es una de las provincias más pobres y empobrecidas de la Argentina. Aquí el Estado tiene una gran preponderancia a la hora de generar la seguridad laboral y alimenticia de los habitantes. Para cualquier gobernante provincial es necesaria una articulación con la Nación para que aquel pueda generar situaciones positivas para la creación de trabajo. Sucedía con el radicalismo cuando era gobierno y sucede con la gestión Capitanich.

Cuando los Medios concentrados la emprenden con el federalismo y amplifican la necesidad de una distribución equitativa del presupuesto ocultan su verdadero objetivo que es el de esmerilar el Proyecto Nacional apostando a la fragmentación. Pocos recuerdan cuando publicitaban a Domingo Cavallo definiendo que  provincias como el Chaco,  eran inviables. Ambos representantes de los GGCyT siempre buscan debilitar el  poder popular para imponer sus intereses  antipopulares y transnacionales. Hoy son los que entre Argentina y los fondos buitres optan por estos últimos, poniendo por sobre el interés nacional lo que efectivamente es un ataque a nuestra independencia económica.

Pero volviendo al Chaco y a las formas diferenciadas que adquiere la batalla cultural según uno esté en la metrópoli o en el interior profundo propongo un repaso de las posiciones político mediáticas de un diario como Norte, el más vendido en la provincia.
Algunas observaciones: no es un diario oficialista, en su plantel conserva buenos periodistas y en sus páginas vuelca una cuota importante de información.

Una rápida lectura demuestra que los títulos no están cargados de mala leche como sucede con los diarios opositores porteños. Norte, a diferencia de Clarín, la Nación y Perfil busca sumar lectores sobre la base de la credibilidad de sus notas y no bajar línea ni marcar agenda y menos disputar poder. Son lo más parecido a lo que en un momento se entendía como cuarto poder. Tiene lectores peronistas y radicales, kirchneristas y antikirchneristas  y  no genera ni adhesión ni rechazo, todavía se lo busca por la información que trae.

Se muestra la gestión de los gobiernos nacional (K), provincial (PJ)  y municipal (UCR) sin intentar cuidar a unos por sobre otros aunque pueden detectarse preferencias.

La editorial del domingo lleva la firma de su director Miguel Fernández. No es una empresa multimedia ni monopólica, convive con tres diarios más: La Voz del Chaco, El Diario (recuperado por los trabajadores) y Primera Línea de cuño radical. Conviven con varios portales que son leídos casi en la misma proporción.

La semana que pasó un caso policial adquirió valor nacional. El crimen de Tatiana Koloddzley se instaló en las editoriales de la semana.  Lo que apareció como un tema más de inseguridad se transformó en un juicio a la justicia y a los jueces.

Néstor Kirchner, apenas asumido y en una reunión a la que asistió quien esto suscribe notificó  que “el Estado estaba cooptado por el enemigo.” Pasados 9 años  de aquel día cada vez más se puede comprobar el aserto de aquella frase. Es muy difícil gobernar en línea con un proyecto que cuestiona al neoliberalismo y la concentración económica con una estructura estatal y una constitución consolidada en el apogeo del menemismo, capítulo argentino de la globalización neoliberal.

La ley de Medios, la reforma política más importante desde la Constitución de 1949, y sus problemas de aplicación, tienen que ver con aquella definición del  presidente que murió antes de tiempo.

No se puede aplicar la Ley con la misma estructura del viejo Comfer. Y como se observa día a día, tampoco se puede avanzar muy rápido con un Poder Judicial nacido al amparo de la dictadura militar. La demora en el tema de Derechos Humanos, la mirada machista sobre los delitos contra las mujeres y las cautelares contra la Ley de SCA dan cuenta de ello.

Néstor Piccone

28/10/2012

CLARIN METE MIEDO, PERO NO ASUSTA


La sala Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional estaba expectante, con todas sus butacas ocupadas y gente en los pasillos.

Si bien los temas que se desgranaron fueron muchos, y con el correr de las horas los oradores recorrieron el mundo político y económico, la Ley de Medios volvió al centro de la escena.
La Asamblea no dejó de considerar  la reforma del Código Civil en Argentina, el triunfo de Hugo Chavez en Venezuela o la nueva y positiva negociación por la paz en Colombia pero recurrentemente  volvió para valorar de los cambios en la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, con la gestión de Martín Sabbatella.

Además la gente de Carta le dio la oportunidad a la Coalición por una Comunicación Democrática para que informara sobre la campaña federal de Foros Populares Abiertos  y también para recibir la opinión que la CCD tenía de este momento. La reunión fue un abrazo entre dos instancias transversales.

Está claro que en los días que nos separan del 7 D muchas cosas se van a decir y hacer, como serán también muchas  las operaciones políticas que promoverá el multimedio mediático para condicionar, amedrentando  permanentemente, las acciones que adopte la democracia para que los grupos se adecúen a la Ley.

Un Carta Abierta, ya sobre la hora, cuando el partido se terminaba, casi desde el estribo, hizo una reflexión interesante sobre su propia y personal pelea contra el grupo Clarín. Primero contó como intentaba a diario que los alumnos pensaran lo que había detrás de los medios de comunicación pero después se expuso ante el auditorio contando las veces que Clarín lo obliga a confrontar la realidad con la verdad.

Un ejercicio que todos deberíamos hacer con todos los Medios todo el tiempo, pero que de aquí al 7D habrá que extremar. No es fácil, decía el hombre, detectar cuantas veces por día caemos en alguna trampa que nos tiende el multimedio.

Esta semana, no más, el nombramiento de un juez para que dictamine sobre la constitucionalidad del artículo 161, puso en riesgo la institucionalidad, porque se llegó a denunciar que  el gobierno  ejerce presión para que se aplique la Ley, como si esto no fuera una obligación de cualquier gobierno y de todo argentino.

Cuando finalmente se denomina al juez Horacio Cecilio Alfonso, Clarín: primero disimula la designación que se ajusta a derecho, luego manda a sus Medios amigos a que inicien la  tarea de desgaste con la amenaza de una posible recusación. El gobierno acata la decisión porque la misma rompe la trama perversa y antidemocrática, urdida en la Magistratura.
Que el gobierno nacional no quiere a Clarín está claro, pero que la acción que  emprende para que el Grupo se ajuste a derecho está dentro de los más estrictos parámetros de la democracia, no cabe ninguna duda.

 Como se demostró  con la Ley de SCA cuando se argumentaba que era K  y no lo fue ni lo será, también hay que remarcar que el plazo del  7 de diciembre no es un plazo puesto por el gobierno sino  que es de la Corte Suprema de Justicia y una exigencia de los miles de argentinos que promovieron la Ley y que quieren que todos/as la respeten.

Para Cristina aplicar la Ley es un mandato popular;  para Clarín resistir es un ejercicio de poder económico: en defensa de su caja (los millones de abonados al cable) y de la posibilidad de seguir manipulando la agenda de la democracia. Clarín está en la agenda de todos los argentinos y cada vez son menos los que le creen.

Para los argentinos la aplicación de la Ley de Medios es la posibilidad de ejercitar más y mejor la libertad y la democracia que muchos desconocen.

Para quienes militaron la Ley, sean o no kirchneristas, es una hermosa tarea de debate y de creatividad para esclarecer a la ciudadanía, es también la distribución de una pócima simbólica que sirva  para quitarle el miedo a quienes temen a  Clarín y es una causa que, de imponerse como queremos e impulsamos, servirá para abrir nuevos caminos en la construcción de una sociedad más justa donde todos tengamos el derecho a conocer la verdad y de acceder al conocimiento que nos permita ser más libres y mejores personas.
 
 
Néstor Piccone

21/10/2012

martes, 16 de octubre de 2012

A LO MESSI COMO PERÓN, LULA Y CRISTINA

Desde el año 2004 Leonel Messi es electo para integrar la selección argentina. Desde esa fecha y aunque no compartieran ideológicamente su forma de hacer el fútbol, José Pekerman, Alfio Basile, Diego Maradona, Sergio Batista y Alejandro Sabella  siempre lo convocaron para integrar el equipo argentino.

Nadie discutiría esta reelección indefinida y a partir de su reciente exhibición futbolística ante Uruguay en Mendoza, difícil encontrar un compatriota que no comparta la necesidad de que él integre y lidere el plantel.

Desde que murió Juan Domingo Perón, allá por el año1974, ninguna persona logró liderar el Movimiento Nacional y Popular que en la Argentina se conoce como peronismo. Saúl Ubaldini ocupó un lugar indiscutido en el sindicalismo de resistencia durante muchos años y mantuvo la llama peronista durante el alfonsinismo; luego vino Menem y con el transformismo de época intentó hacer lo mismo con el Movimiento forzando su inclusión  en el Proyecto Neoliberal.

La Comunicación, subordinada a los Grupos Económicos Transnacionales, creció en los 90 de tal manera que trastocó las formas del hacer político. Dejó el espacio público en manos de los programadores de los sets televisivos y para ordenar la agenda política, económica, social y cultural estuvo atento a lo que plantearan la tapa de los diarios. La convergencia tecnológica avanzó por sobre las leyes nacionales e internacionales poniendo el conocimiento  sólo al alcance de las élites. La brecha de acceso a la información entre pobres y ricos fue ampliándose en la medida que la acumulación y concentración económica quedó en menos manos.

Con esa matriz el poder real diseñó el modelo y sus formas de reproducción ideológica. Fue la época del discurso único. Pero fue Latinoamérica donde el diseño se puso en crisis y no por causas intrínsecas (como sucede en Europa) sino por la acción de los gobiernos kirchneristas de Argentina, del Frente Amplio Uruguayo, de los pueblos originarios de Bolivia, del lulismo brasileño, del socialismo a la venezolana, de Ecuador. Proyectos nacionales y populares convergentes. Gobiernos que cuestionan la gobernabilidad impuesta por el Consenso de Washington y emprenden su propia vía con independencia económica, autonomía política y  justicia social: unidos, no dominados.
 
El poder económico, concentrado, cuando no puede con sus enemigos, intenta condicionarlos y ponerles fecha de vencimiento. Aunque, nobleza obliga,  tampoco les permite la re-reelección a sus mejores alumnos como le sucedió a Menem en Argentina o Alvaro Uribe en Colombia. El poder es de los Grupos, no de la política.

En ese sentido es que los grupos mediáticos juegan y suplen a las fuerzas políticas opositoras. Por eso el monopolio Clarín, luego del 13/9 intentó clausurar el debate abierto por la reelección indefinida. Autoritariamente intentó definir que los caceroleantes, golpe a golpe, cerraron una discusión que, muy a su pesar, seguirá abierta.

Partícipe de la reelección indefinida, aún en los tiempos de Menem, confirmo que esa es una discusión que el campo popular se debe. Quien esto suscribe recuerda haber coincidido en la mesa de la CTA nacional  (la de la resistencia al neoliberalismo) con Víctor De Gennaro y otros dirigentes en sostener que a Menem había que ganarle y no limitarlo con cláusulas impuestas desde el poder real y sus Medios; “ya vamos a querer la reelección de un gobierno del Proyecto Nacional para que pueda producir los cambios que tanto tiempo nos lleva.”

Rodolfo Walsh decía que las dictaduras venían justamente a cortar los desarrollos del Proyecto Nacional. Esa tesis sigue teniendo valor, aunque no haya golpes militares, pero sí destituciones golpistas.

Hay fechas que ordenan la agenda. El 7 de diciembre es una de ellas. Todas las acciones que se emprendan estarán destinadas a definir (de un lado y del otro) si el Proyecto Nacional tiene continuidad o no.

Del mismo modo en 2015 habrá otra pulseada. Mientras el Movimiento siga profundizando, el Proyecto Nacional y Popular tendrá continuidad; con el liderazgo de Cristina, como sucede con el modelo brasileño donde Lula dirige y acumula poder popular sin ser candidato a nada.

El Proyecto tiene más caminos que el intento restaurador neoliberal, tiene más cuadros e iniciativa política.
Y esto es lo que hay que incluir en nuestros Foros por la Aplicación de la Ley de medios; se trata de ver quien dirige la batuta…
 
 
Néstor Piccone

15/10/2012

lunes, 8 de octubre de 2012

GANAN LAS MARCHAS A FAVOR


Caminar. La gente se lanza a las calles por distintos motivos. Este fin de semana largo, mucha gente salió a ocupar el espacio público. Muchísimas/os argentinas/os que no fueron tenidos en cuenta por los grandes medios pero que pusieron el cuerpo para mostrar sus convicciones, sus creencias.

            Hebe de Bonafini reconoció alguna vez que recién luego de la Marcha Federal del año 1994 pudo cantar el himno nacional con alegría, ya que pensaba que esa era una música símbolo de los milicos.

            La peregrinación a Luján, que tuve oportunidad de conocer a fondo este fin de semana, me demostró que es una caminata de carácter universal, que no es sólo para los militantes de la iglesia ni para los fieles más activos. Es un acto de fe pero un desafío que miles de hombres y mujeres realizan en busca de encontrarse con su devoción pero también consigo mismo, con lo que el ser humano es capaz de hacer por lograr un objetivo o por lo menos intentarlo. Horas de caminata, junto a otros a los que se alienta para que lleguen porque también hay miles de voluntarios (médicos, paramédicos, colaboradores) que se acercan para que otros alcancen su meta. Esa meta subjetiva que silenciosamente se lleva adentro por más de 50 kilómetros de andar a pie.

            La Virgen y la peregrinación a Luján son dos símbolos de unidad nacional. En la marcha caminan por la misma calle -sin confrontar- militantes kirchneristas esos que llevan en sus gorritos el Clarín Miente, con caceroleros sin cacerolas; hinchas de Boca y River, de San Lorenzo, de Huracán. “Todos unidos porque hay algo superior que los une: la fe y la Virgen que es la patrona de la Nación.” Según definió una joven pediatra mientras coordinaba  la atención de cientos de caminantes que demandaban por calambres o ampollas. Jóvenes a Luján: una marcha que nació por el año 1975.

Hay marchas de unidad nacional que no se registran porque contradicen la lógica de la confrontación que la expectacularización de la notica invisibiliza. Hay marchas con jóvenes que apuestan al futuro, que creen, que caminan a favor aunque sean oficialistas u opositores, que transitan en paz, calles que no son tan salvajes.

En Misiones, mujeres argentinas de distintos signos, llenaron las calles de Posadas asumiendo sus contradicciones ideológicas y políticas pero unidas a favor de las reivindicaciones de género. Comenzaron en el año 1985 con esta gesta que crece año a año. Marchas de distinto signo pero todas ganando la calle en un mismo fin de semana.

Un fin de semana largo que amenazaba “haevy” por la insubordinación de un grupúsculo de fuerzas de seguridad alentadas por los medios a sumar  ruido al blandir de las cacerolas.   

En el año 1987, desde la Utpba, los periodistas organizados sindicalmente, emitimos un comunicado por el cual se pedía “no darle micrófono ni pantalla a los golpistas.” Fue en aquella Semana Santa en la que los carapintada quisieron llevarse puesta a la democracia que encabezaba Raúl Alfonsín. El pedido gremial, si bien trajo polémica, sirvió para marcar un límite. Una cosa es demandar reivindicaciones a la democracia y otra muy distinta es protestar a viva voz contra ella, sus instituciones o la figura presidencial. Hay límites para quienes pretenden romper el contrato social, aunque los Medios hoy lo desconozcan.

Los Medios no harán ningún golpe, ni secuestrarán a ningún testigo. Tampoco se pondrán a la cabeza de una marcha y mucho menos expondrán su poder en alguna contienda electoral, pero son ellos los que, orientados a defender el poder de quienes lo detentan, ordenarán el dispositivo tecno-económico-mediático, que es algo más que un diario o un grupo multimedio monopólico.

CHAVEZ  y el Proyecto Latinoamericano. Hugo Chavez ganó nuevamente en Venezuela. La oposición venezolana le está buscando la vuelta pero no logra desbancar al proyecto político, popular y latinoamericano. Por eso en la Argentina nadie debería entusiasmarse demasiado por el son de las cacerolas ni creer que los operativos de prensa pueden más que la convicción de los pueblos.
 
 
Néstor Piccone

domingo, 30 de septiembre de 2012

MISILES SIMBÓLICOS DE ALCANCE MEDIO


Antes de asumir su gestión, Carlos Menem invitó a Héctor Magnetto a viajar a La Rioja para prometerle la entrega de Canal 13 al Grupo Clarín. Esto lo cuenta, sin ningún disimulo, el oscuro contador de la calle Piedras; en su libro HM el Hombre de Clarín.

Pocos meses después vendría la privatización de los Medios y Carlos M. cumpliría su promesa. Otra promesa menos publicitada fue la de quitarle a los periodistas su Estatuto Profesional. La Ley 12.908 escrita bajo el primer gobierno de Juan Perón es un convenio colectivo con fuerza legal para compensar la precariedad que siempre tuvieron estos profesionales frente a las manipulaciones de quienes los contratan.

Los periodistas, anoticiados de semejante propósito, a través de sus sindicatos, (entonces la Utpba era una organización sindical) iniciaron una campaña que consistía en promover que aquellos que pudieran llegar públicamente al presidente le preguntaran si era cierto que iba a derogar el Estatuto del Periodista. Sucedía que cada vez que Menem bajaba en un aeropuerto nacional o internacional los cronistas interponían esa pregunta. Carlos M., hábil para no decir nada,  eludía la respuesta. Hasta que un día, cansado del asedio, contestó: “No es cierto que quiero derogar el Estatuto, pidan una reunión con el Ministro de Trabajo y convérsenlo con él.”

Quienes fuimos a esa reunión constatamos que el cometido era derogarlo, pero que ante la insistencia periodística accedía a negociarlo”; o sea derogarlo por acuerdo de partes. No hubo un solo sindicalista de prensa que se atreviera y por eso el Estatuto sigue vigente.

Los periodistas hicieron aquella acción por fuera de las empresas que eran quienes insistían con el pedido al liberal presidente. Eludieron el cerco y lograron su cometido.

Hoy esas empresas (con mucho más poder que un puñado de periodistas) utilizan métodos como el que describimos para jugarle encerronas a la presidenta Cristina Fernández. Nadie debería creer que las Universidades como Harvard no forman parte de ningún dispositivo político-económico-mediático y que entidades como CIPPEC no son financiadas por el Pentágono, el departamento de Estado o la embajada. (Ver nota de H. Verbitsky en Página 12 del domingo 30.09.12). Y que la Ley de Medios no es un dolor de testículos (u ovarios) para el Gran Otro Mediático de alcance universal.

La presidenta, por oratoria, puede salir airosa de cualquier trance porque detrás de las preguntas no hay un proyecto político ni una demanda social explícita, se trata de un operativo mediático más. Son misiles simbólicos de alcance medio

Con la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, Cristina Fernández dio un ejemplo al mundo de cómo enfrentar el poder tecno-ideológico-económico-mediático que se oculta tras los Medios. De hecho, así  se lo hizo saber a la Coalición por una Radiodifusión Democrática, cuando en 2009 le dijo que era consciente que con la Ley se jugaba la vida. Sabía del inconmensurable costo humano que el poder real le haría pagar. De aquí al 7D se multiplicarán las editoriales de todo el mundo en contra del gobierno de Cristina.

A tres años de la promulgación de la Ley, Ella tiene otra vez en sus manos y en su capacidad y decisión política la oportunidad de quebrar el mito mediático. Martín Sabbatella seguramente buscará y obtendrá los apoyos político-sociales, culturales y económicos que le permitan dar la batalla.

Pero nadie debe hacerse el distraído. La oposición político-partidaria, que necesita decir lo que el Grupo Clarín quiere para aparecer en sus páginas, también  tiene una oportunidad única de liberar a los argentinos de este CEPO MEDIÁTICO.

La Ley de Medios los contiene y les da lugar para expresar sus ideas, sus propuestas y además para que ellos, desde el poder que detentan, en lugar de repetir el Programa Político de Magnetto, ejerzan su derecho a la palabra y propongan nuevos medios que los expresen.

Desde Harvard al Congreso, el poder real (como en los viejos tiempos) promueve una sensación de vacío de poder cuyo texto explícito reza: no al cepo cambiario, no a la inseguridad, no a la re-reelección, no al Indec, basta de autoritarismo, Cristina pierde adhesión y subiendo su nivel de violencia lanzan: muerte a Moreno.
Radicales, socialistas, peronistas disidentes y estudiantes de Harvard deberían poder (aunque sea balbucear) un programa de gobierno distinto al que impulsa el kirchnerismo. La Ley de Medios se gestó con esa intención.
Hoy, cuando ya no tienen cuarteles para golpear sería bueno que en lugar de pedir espacios mediáticos que los condicionan, se sumen a la democratización de los Medios, ejerciéndola.
La historia nos juzgará.
 
 
 
 
Néstor Piccone

lunes, 24 de septiembre de 2012

7D: SE GANA EN LA CABEZA DE LA GENTE


Finalmente se descubrió la jugada. Los grupos multimedia, conducción del movimiento cacerolero, buscaban proteger sus intereses económicos acorralando a Cristina antes del 7 de diciembre.

En 2008, Héctor Magnetto sabía la pelea que se avecinaba. En aquel momento se atrevió a hacer público su pensamiento político-empresarial a través del  libro que le hizo escribir a José Ignacio Lopez: “El Hombre de Clarín, vida privada y pública  de Héctor Magnetto.“

Allí el obsesivo hombre del Grupo, mostró todo su mesianismo y soberbia: “tenemos las cosas armadas de tal manera que nos podemos morir, uno o todos, que la estabilidad jurídica y la permanencia del Grupo, está asegurada.”
Oscuro contador de clase media, dejó asentado en el libro que el capital más importante de Clarín es simbólico y que consiste en sostener la identificación del público con lo que sus medios dicen. Un diario hecho por la clase media para la clase media.

 El 13 de setiembre de 2012, celebró el triunfo de la marcha cacerolera. La actitud destituyente del empresario no quedó expuesta en el programa cocinado en cacerolas vacías: no a la re-elección, no al cepo cambiario, no a la inseguridad, no a la cadena nacional.  Magnetto, como casi siempre, no dejó registro escrito ni televisivo de su verdadera intención: impedir que el 7 de diciembre se aplicara el artículo 161 de la Ley de Medios.

El 13/9 lanzó su campaña pública.  Con el ruido de las cacerolas tenía para dos semanas de disputar el sentido de las mismas. Fue una jugada distractiva que, según sus tiempos, le permitía construir un relato apoyado en la movilización de la gente. Negando entidad al fallo de la Corte Suprema, el Grupo comenzaba a decir que el 7D no significaba nada y sus voceros traman una marcha para esa fecha.

Antes del 13/9 Cristina, con la idea de profundizar la gestión, ya tenía decidido producir cambios en le dirección de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual. Mientras tanto cientos de organizaciones que, desde los 21 Puntos habían impulsado la Ley, esperaban una señal para recrear un proceso similar de esclarecimiento. Es fundamental que la gente sepa de qué se trata la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Cristina, una vez más, se adelantó a los hechos.
El lunes 16 de setiembre la Presidenta propuso para la conducción de la Afsca a Martín Sabbatella y los tiempos se aceleraron.

Magnetto, se sorprendió. Así como en 2009, asociado al Grupo Vila-Manzano no logró frenar el tratamiento y aprobación en el Congreso de la Ley de Medios, ahora tiene que apurar sus planes para el 7 de diciembre.
Martín Sabbatella es un dirigente con peso propio, con gestión y con el impulso de la presidenta y la participación social, el escenario se le vuelve a complicar. Pero Magnetto sabe que se juega todo y que todavía tiene un poder de fuego importante.

La batalla por el poder, por decidir cómo se gobierna en la Argentina, se renueva.
Magnetto vuelve a formar una alianza política. Cuenta con algunos personajes que antes estaban del otro lado, pero su Grupo perdió peso económico y ahora hay empresas que están dispuestas a dar la pelea lejos de su proyecto. Asi dadas las cosas la única manera posible será si lo hacen dentro de la Ley.  Pero Magnetto no se dará por vencido.
Magnetto sabe que tiene incidencia en la agenda y se ilusiona con repetir movilizaciones como la del 13/9.
El frente por una comunicación democrática puede ser importante, la solicitada de apoyo a Martín Sabbatella  es  una muestra.

La batalla es político-económica-cultural y social. 
La Ley, que por un lado desmonopoliza, abre a la participación a miles de organizaciones que ingresarán al nuevo sistema de Medios. Cooperativas, sindicatos, organizaciones sociales, comunitarias, de derechos humanos, pymes nuevamente estarán del mismo lado y esa es la fortaleza en la que Cristina confía.

Faltan 75 días y aunque no es la batalla final es una tenida importante que se dirime con voluntad política y se define en el terreno de las ideas, se gana en la cabeza de la gente.
                        
Néstor Piccone